El presidente del grupo del PP en el Ajuntament de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, ha reclamado hoy que el Consistorio pueda expedir "certificados de buena vecindad" o "buena convivencia" a aquellos inmigrantes "que aspiren a renovar u obtener permisos de trabajo o de residencia".

En este sentido ha explicado, durante el transcurso de una rueda de prensa, que este certificado se debe conceder a "aquellas personas que respetan claramente la sociedad, la ciudad y el país que los acoge".

Para obtenerlo deberían respetar la sociedad, la ciudad y el país que les acoge

Fernández Díaz, que ha lamentado que no se haya aprobado un nuevo Plan de inmigración municipal, ha recordado que el último salió adelante a finales del anterior mandato, "dejándose muchas cosas".

Medida peligrosa

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, ha considerado "peligrosa" la propuesta de Fernández Díaz porque se establecerían "diferencias en función de los orígenes, los colores y las etnias".

Hereu ha defendido que el ejercicio de los derechos y la asunción de los deberes "debe ser de aplicación universal" ya que son "de obligado cumplimiento para todos".

Asimismo, Fernández Díaz ha criticado que durante esta legislatura el tripartito municipal "no haya sido capaz de aprobar un plan de seguridad, ni un Plan de Inmigración".

Se quintuplica el número

El ejercicio de derechos y la asunción de deberes debe ser de aplicación universal

El líder Popular ha argumentado que "ahora hay el doble de personas inmigrantes que hace cuatro años, y que en seis años se ha multiplicado por cinco" el número de personas procedentes de otros países que viven en la capital catalana.

A juicio de Fernández Díaz, este incremento ha incidido "de forma muy concreta en nuestra sociedad, que en ocasiones puede llegar romper la convivencia en los barrios".