Las propiedades beneficiosas del cannabis siguen dando que hablar.

Si hace sólo un par de días se hizo público que una farmacéutica inglesa trabaja en un fármaco para la obesidad basado en el cannabis, ahora le ha llegado el turno al Parkinson.

Ahora se ha sabido que la elevación de los niveles de ciertos componentes químicos del cerebro similares a los que se encuentran en el cannabis podría mejorar el tratamiento de la enfermedad del Parkison, según asegura un estudio de EEUU citado por la BBC.

Las investigaciones recuerdan a otras que también se están realizando en la Universidad de Sevilla.

En los experimentos realizados en EEUU, cobayas tratadas con un cóctel químico que incrementa los niveles de endocannabinoides podría moverse con normalidad quince minutos después.

Las cobayas tratadas con un cóctel que subía los niveles de endocannabinoides podían empezar a andar quince minutos después
Sin embargo, los científicos que han publicado el resultado de sus investigaciones en la revista Nature aseguran que fumar marihuana no tiene los mismos efectos.

Los investigadores, del Centro Médico de la Universidad de Standford, en California, se concentraron en un área del cerebro llamada estriado (striatum) que ya había sido vinculada con el Parkinson.

La actividad de las células en esa área depende del nivel de dopamina.

Si éste es bajo, las células que restringen el movimiento se convierten en dominantes, dificultando los movimientos y favoreciendo la aparición del Parkinson.

El verdadero avance no se produjo sin embargo al aumentar los niveles de dopamina, sino al utilizar una droga experimental desarrollada por la farmacéutica californiana Kadmus que ralentiza la degradación de los endocannabinoides.

Los investigadores consideran que se trata de un avance en el tratamiento de la enfermedad, "y un nueva forma de manipular los circuitos que no funcionan correctamente cuando se padece la enfermedad" si bien todavía habrá que esperar largo tiempo para que pueda probarse en humanos.