Ésa fue la alerta de Andrés Llorens, concejal de Fiestas, quien ayer criticó la nueva normativa europea que prohíbe la venta y uso de petardos entre los jóvenes, ya que, además, limita a 120 decibelios el nivel de sonoridad de la explosión de artefactos pirotécnicos.

«En las mascletás se superan los 130 decibelios», señaló Pedro Luis Sirvent, presidente de la Asociación de Vendedores de Pirotecnia de la Provincia de Alicante. Los comerciantes alicantinos reclamaron acogerse a una moratoria (recogida en la ley) que da un plazo de tres años para aplicar esta normativa. El Ayuntamiento de Valencia también la ha pedido.

Ayer presentaron un escrito a la subdelegada del Gobierno, Etelvina Andreu, donde piden «que la Comunitat quede exenta de esta restricción», dijo Pedro de Gea, presidente del Colectivo de Comerciantes por Alicante. Y Andreu la trasladará «cuanto antes».