Las máquinas ya habían sido embaladas, subraya el sindicato, que anunció que presentará una denuncia en el juzgado de lo penal. Por su parte, la compañía asegura que ni la empresa ni las máquinas se moverán del Parque Tecnológico de Andalucía. «Por el momento estamos negociando con inversores, pero todavía no hay nada firmado, por lo que no podemos decir nada hasta que no se haya decidido», comentó ayer el portavoz de la empresa, Gabriel Ruiz. Desde finales de 2006, Telefónica (que era su principal cliente), una multinacional israelí y la Junta negocian el futuro de la factoría, que actualmente no tiene encargos para seguir funcionando. El complejo tiene 400 empleados.