Megan Maxwell
Megan Maxwell, autora de la saga Pídeme lo que quieras. JORGE PARÍS

Doce años escribiendo novela romántica (aunque reconoce no haber leído jamás a la autora referente: Corín Tellado), y de repente le llega una inesperada petición que la llevará a ser una de las autoras más vendidas de nuestro país. Planeta quería saber si sería capaz de escribir una novela al estilo 50 sombras de Grey. "Al principio dije que no", dice a 20minutos Megan Maxwell (obviamente seudónimo de la española que ha revolucionado la literatura erótica española), "pero lo pensé y acepté intentarlo".

El intento de esta mujer de aspecto normal, y orgullosa hija única de una mujer que la educó y crío sola realizando trabajos como limpiar escaleras, lleva más de 200.000 ejemplares vendidos y su último libro, Sorpréndeme, editado hace apenas un mes va ya por la tercera edición.

"Creen que estoy de orgía en orgía"

El fenómeno Megan Maxwell, porque traspasa lo editorial (sus seguidoras se tatúan los títulos de sus libros en sus cuerpos), comenzó hace muy poco. Tan poco que apenas ha pasado un año.

Me fui más por las fantasías, los tríos, los intercambios, las orgías... Esas cosas que se hablan en las pandillas de: pues yo me iría con dos tíos o al revés...El 8 de noviembre de 2012 Megan cumplía su encargo y publicaba Pídeme lo que quieras. El 26 de marzo de este año llegaba la segunda parte, Pídeme lo que quieras ahora y siempre; el 2 de julio, la tercera, Pídeme lo que quieras o déjame; y hace apenas un mes la obra que cierra esta historia erótica: Sorpréndeme. Una novela escrita casi por la insistencia de sus seguidoras.

Es curioso conocerla en persona porque ni siquiera parece ser consciente del bombazo que ha supuesto su incursión en el género. Mantiene la honestidad: "Es que no me importa que me llamen la Grey española". Aunque Grey es el personaje protagonista de la saga 50 sombras, de E. L. James, Megan ha sido bautizada por sus seguidoras como 'la Grey española .

"Me preguntaron si podría escribir algo parecido. Y bueno, yo eso de zurrar o de que me zurren no me pone nada. A mí un tío me zurra y le pego una leche. Por eso me fui más por las fantasías, los tríos, los intercambios, las orgías... Vamos, esas cosas que se hablan en las pandillas de: pues yo me iría con dos tíos o al revés".

Y su entorno, ¿no la mira de otra manera?, a saber lo que imaginan que hace usted en sus ratos libres... "Hay lectores y lectoras que me cuentan cada cosa que no sabía... Deben de pensar algunos que estoy de orgía en orgía. Me dan mucho las gracias también por dar vida a relaciones de muchos años".

¿Su marido, sus hijos, qué dicen ellos? Porque una madre tan famosa por libros tan eróticos... "Mis hijos, de 13 y 17 años, están muy orgullosos, mi hija lleva el colgante de las Guerreras Maxwell. Porque (muestra el que lleva colgado) lo he diseñado yo misma y todas las guerreras, porque así nos llamamos, las guerreras Maxwell, lo llevamos".

"Mi marido nunca me lee"

"Mi marido está alucinado ante todo esto, pero no me lee". Ante la obvia sorpresa que genera la confesión, no espera repregunta, contesta tranquilamente: "Él dice que me leerá cuando se jubile. Pero alguna vez que estoy escribiendo y pasa por detrás, se para, lee algún fragmento y me dice: Eso a mí no me lo haces".

Matiza que no es sólo erotismo, que en sus novelas hay mucho del género que siempre ha escrito: novela romántica, de modo que: "Quien lo lee puede excitarse y leer una bonita historia de amor".  Y remite a su web, la de Las guerreras Maxwell como muestra de lo que significa ser una mujer como ella y sus seguidoras. "Somos mujeres luchadoras que hablamos de sexo con normalidad".

Inevitable saber si piensa que las mujeres son más atrevidas a la hora de la verdad, para lo que tiene clara su visión: "Somos más atrevidas. Si es una mujer la que propone hacer un trío a su marido o novio, éste se acojona. Y tengo testimonios, muchas mujeres me han contado que sus maridos les proponían hacer cosas y ellas se negaban, pero que cuando ellas han dicho que sí entonces ellos se han negado. Es que ellos son más de boquilla, y nosotras si lo decimos lo hacemos".

"Hay muchas chicas que se tatúan mis títulos en el pubis"

El asunto llega tan lejos que muchas chicas, asegura Megan, se tatúan su Pídeme lo que quieras en el pubis y le mandan las imágenes a su Facebook. Cuesta verla tan 'normal', ni siquiera va maquillada pese a saber que se le harían fotografías... Parece que efectivamente tiene muy claro de dónde viene y los pies no se los levanta del suelo ni vender más de 200.000 ejemplares ni estar en las listas de los más vendidos.

Me dan mucho las gracias por dar vida a relaciones de muchos añosUna cosa quiere matizar respecto al protagonista de E. L. James: "Es que Grey promete y mi personaje cumple". Su personaje está inspirado en el recientemente fallecido Paul Walker: "Me puse a pensar y pensar en quién podía usar como fuente de inspiración y me vino él". Tanto es así que ha no han sido pocas las veces que ha recibido ella el pésame durante estos días por la muerte del actor.

¿Qué hombre es para alguien que ha conquistado a tantas lectoras el que le parece que más enamora? "A las mujeres nos encanta que sean divertidos y simpáticos, y que sean guapos o feos nos importa menos. Eso sí, que sean morbosetes nos encanta". Y en el sentido inverso, no vaya alguien a tachar la charla de sexista. "Pues a los hombres les pone, aunque parezca que las mujeres que están muy buenas, las que son guerreras y deciden. Que tomen decisiones es definitivo."

Definitiva fue su decisión de atreverse a escribir lo que pedían y lograr hacerlo con su propio estilo y su propia historia. No olvida, y así termina nuestra conversación, de dónde viene: "Yo era una secretaria, alguien sin carrera y sin apellido, y es lo que soy. Alguien que luchó por llegar a lo más alto en su profesión y cuando al fin, seguía siendo secretaria, ¿eh?, lo había conseguido, tuve que dejar mi trabajo porque mi hijo estaba enfermo".

Queda clara, aunque no lo diga abiertamente, las pocas facilidades que se le dieron. Megan se fue mano sobre mano, y escribió sin publicar durante muchos años. Hasta que 2012 le dio la más inesperada oportunidad y el azar allanó el camino. "Se lo agradezco porque si no, nunca hubiera llegado. Aunque haya tardado doce años, porque he estado recibiendo un 'no' durante doce años".