Recuperan 300.000 piezas robadas en yacimientos
Algunas de las cerámicas y monedas recuperadas. (Guardia Civil).
Cerámicas tartesias, ánforas fenicias, hachas paleolíticas, vasijas visigodas, ídolos calcolíticos de la Edad de Cobre, miles de monedas romanas, árabes y del siglo XVIII..., la lista es interminable, así hasta 300.000 piezas arqueológicas «de un valor incalculable». La Guardia Civil acaba de desmantelar en España varias bandas de cazatesoros que formaban la red de expolio de yacimientos terrestres más importante del mundo.

Los detenidos son 52, todos de nacionalidad española excepto un italiano. Han sido arrestados en varias ciudades andaluzas, en Barcelona, en Madrid y en Zamora. Están acusados de expoliar 31 yacimientos terrestres, todos localizados en Extremadura y Andalucía. En la operación, en la que han intervenido más de 200 agentes, se han registrado 68 viviendas, en las que se ocultaban miles de piezas.
La red era de una gran envergadura y muy bien organizada. De los detenidos, 30 se encargaban de robar en los yacimientos y otros 13 eran los intermediarios encargados de colocar en el mercado las piezas sustraídas. También han sido arrestados nueve coleccionistas, algunos por encargar los expolios y otros por participar en la tasación de las piezas.

Exportaban lo robado

«La red exportaba muchas de las piezas a otros países, a coleccionistas extranjeros», explica a 20 minutos un portavoz del Grupo de Patrimonio Histórico de la Benemérita. De hecho, los agentes interceptaron en Ayamonte (Huelva) «una partida» que esta red tenía previsto sacar a través del aeropuerto portugués de Faro con destino a Bélgica.

Las piezas más pequeñas y de menor valor, como las monedas, eran vendidas en mercadillos clandestinos, como el que hay en los alrededores de la plaza del Cabildo, en Sevilla. La Guardia Civil no descarta más detenciones.

El archivo de Claudio Bonifacio

Esta operación se ha podido realizar gracias a la documentación intervenida en otra, la operación Bahía, realizada en 2005 y que desmanteló una importante organización (12 detenidos) dedicada al expolio de yacimientos submarinos. El cerebro de esa red era el historiador italiano Claudio Bonifacio, afincado en Sevilla. En su casa fueron encontradas cartas náuticas sobre la ubicación de 3.000 galeones hundidos por medio mundo, desde China a Florida, y sobre todo en las costas españolas.