El director del Servicio Catalán de Tráfico (SCT), Joan Josep Isern, ha planteado poder retirar temporalmente el permiso de conducción a aquellos que sean adictos al alcohol y las drogas o que se someten a tratamientos con psicofármacos con efectos secundarios que tienen incidencia en las capacidades para la conducción.

Según ha expresado, su departamento buscará promover la colaboración interdepartamental con la Conselleria de Salut para que le haga llegar la información sobre los pacientes que, según el diagnóstico de los médicos, no pueden conducir porque siguen un tratamiento específico o por sus enfermedades o adicciones.

No se contempla su aplicación estatal

El SCT no ha concretado todavía los detalles del planteamiento ni se se trata de una propuesta para que se aplique a nivel de toda España. La Fiscalía de Seguridad Vial impulsó en 2010 un protocolo para que los médicos contribuyan a que no conduzcan personas que han perdido sus habilidades o aptitudes psicofísicas, por una enfermedad o por la toma de algún medicamento, pero se trata de un protocolo poco conocido, como admitió la directora general de Tráfico, María Seguí.

Más del 47%
de fallecidos en accidentes de
tráfico dio positivo
en alcohol, psicofámarcos
o drogas
Fuentes del departamento de Salud han sostenido que "habría que estudiar bien" la medida planteada, ya que formula dudas sobre cómo es posible retirar el carné a estas personas y a la vez seguir preservando la confidencialidad. Además, han expresado su "total respeto a la confidencialidad de los pacientes".

Según la memoria del Instituto Nacional de Toxicología, más del 47% de fallecidos en accidentes de tráfico dio positivo en alcohol, psicofámarcos o drogas. El director del SCT ha pedido la implicación de la Fiscalía y la judicatura porque los conductores que circulan con exceso de alcohol o drogas son "asesinos en potencia".

Alcohol,drogas y velocidad

Isern ha destacado que actualmente los principales factores de la siniestralidad vial son el alcohol, las drogas y la velocidad, y ha recordado que en los controles específicos el porcentaje de positivos en estupefacientes roza el 80%, mientras que en controles aleatorios la cifra está en un 17%.

"Si queremos llegar al año 2050 sin muertos necesitaremos que aquellas personas que tienen una problemática determinada para la conducción y están detectadas desde la Sanidad también lo estén desde la conducción porque es un peligro potencial", ha reflexionado.

De hecho, ha explicado que si bien en la última década se ha afianzado el uso del casco y del cinturón, esto no ha pasado con el consumo de drogas y alcohol, ya que, por ejemplo, un 35% de los fallecidos en accidente de tráfico tenían una tasa de alcohol superior a la permitida.

Para garantizar la intimidad de los pacientes, Isern asegura que a Trànsit no les tienen que dar más información que el periodo en que la persona en cuestión no va a estar en condiciones de conducir, para proceder a retirarle el carné durante ese tiempo. "No puedes tener un problema grave de dependencia al alcohol, drogas, o un tratamiento médico y poder conducir", ha aseverado.

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