Carta bomba en Gales
Cordón policial dispuesto en las inmediacione de la sede de la DVLA, donde ha estallado una carta bomba. (Matthew Phillips / Efe) Matthew Phillips / Efe

La Policía informó el miércoles de que son siete las cartas bombas recibidas en las últimas tres semanas en el Reino Unido y que el número de heridos leves se eleva a nueve.

La Asociación de Agentes de Policía (Acpo), que agrupa a los comisarios de las fuerzas del orden de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, dio más detalles de los sucesos tras la explosión del miércoles de un paquete bomba en la sede del DVLA, la agencia que gestiona las matrículas de los automovilistas en Swansea (Gales).

La Policía ha advertido a las compañías y al público para que estén atentos a la correspondencia

Al mismo tiempo, Acpo hizo una advertencia a las compañías y al público para que estén atentos a la correspondencia.

La asociación también informó de que los detectives que investigan esta aparente campaña con cartas bombas han hallado un vínculo entre las explosiones de los tres últimos días.

El vínculo entre las tres primeras explosiones

La Policía ha establecido un vínculo entre los tres primeros paquetes bombas enviados el 18 de enero pasado.

El remitido a la compañía de pruebas de ADN Blacklands Way en el condado de Oxfordshire (sur de Inglaterra) causó heridas leves a una mujer de 40 años, mientras que los otros dos, dirigidos a la sede del Servicio de Ciencia Forense en Birmingham (West Midlands) y a una compañía en Oxfordshire, fueron interceptados y no causaron daños.

Los tres paquetes tenían un remitente similar y en uno de ellos aparecía el nombre de Barry Horne, un activista radical de los derechos de los animales que murió en el 2001 cuando cumplía una condena de 18 años de cárcel por una campaña de ataques con bombas incendiarias, según fuentes policiales citadas por la agencia británica PA.

Los envíos tienen como intención asustar y causar heridas relativamente leves

Quienes están detrás de los envíos de cartas bomba tienen como intención "asustar" y "causar heridas relativamente leves", a juicio de Setchell, quien destacó que los paquetes no contenían "explosivos convencionales", sino lo que parecen cargas pirotécnicas.

Aunque tanto los grupos radicales de defensa de los derechos de los animales como un motorista resentido han sido relacionados con las explosiones, la Policía no ha recibido aún ninguna comunicación de un grupo o una organización responsabilizándose o expresando sus razones para llevar a cabo los ataques.

El objetivo: agencias del Gobierno

Las siete cartas bomba, cinco de las cuales explotaron y otras dos fueron interceptadas, han tenido como objetivo empresas o agencias del Gobierno, ya que, aunque una fue dirigida a un domicilio particular, éste también es utilizado como sede profesional.

Todas las empresas identificadas tenían relaciones con el sistema penal, concretamente con actividades forenses y la regulación del tráfico.

Investigando "con mucha atención"

El primer ministro británico, Tony Blair, afirmó en el Parlamento que se está investigando "con mucha atención" las explosiones, la última de las cuales se registró este miércoles en las oficinas del DVLA, la agencia británica que gestiona las matrículas para los automovilistas, en Swansea (Gales).

Todas las empresas identificadas tenían relación con actividades forenses y la regulación del tráfico

Cuatro trabajadores fueron trasladados al hospital tras la explosión, aunque tres de ellos, dos hombres y una mujer, ya han sido dados de alta, mientras otra mujer sigue recibiendo tratamiento por las heridas sufridas, aunque su vida no corre peligro.

La explosión de hoy se suma a la de otro paquete postal registrada el pasado martes en las oficinas de la empresa de contabilidad Vantis en la localidad de Wokingham (sureste de Inglaterra), donde dos personas sufrieron heridas leves.

El pasado lunes, una mujer resultó herida en las manos al estallar otro paquete bomba en una oficina de la empresa Capita, situada en pleno centro de Londres y que recibe subcontratas, sobre todo de la Administración pública y gestiona el impuesto de circulación por el centro de la capital británica.