La Policía austríaca ha ayudado a desarticular una enorme red internacional de pornografía infantil, con 2.360 sospechosos en 77 países, la mayor operación en este tipo de delito, anunció hoy el ministro austríaco del Interior, Günther Platter.

En un servidor de una empresa de internet fueron hallados ocho bancos de datos con vídeos, a los que habían accedido más de 8.000 usuarios en 24 horas, sin que la empresa tuviera conocimiento del contenido, según el ministro.