Florencio Garcés, el sacerdote de la iglesia del eccehomo
El sacerdote de la iglesia del eccehomo en Borja (Zaragoza), Florencio Garcés, a su llegada a los juzgados de Tarazona. EFE

El cura de Borja (Zaragoza), detenido como presunto autor de diversos delitos como apropiación indebida de más de 210.000 euros de la parroquia y abusos sexuales, entre otros, ha sido puesto este domingo en libertad provisional sin fianza.

La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Tarazona (Zaragoza), Nieves Pérez Martín, ha decretado un auto de libertad provisional sin fianza, mientras que el Ministerio Fiscal no ha pedido medida cautelar alguna, ha explicado uno de los abogados que le defienden, Enrique Trebolle, quien sigue manteniendo que el sacerdote es "inocente".

El abogado no ha detallado qué delitos le imputa la juez, ya que, según ha explicado, ahora se inicia un procedimiento penal para ver si hay razón o no para abrir un juicio y aclarar las imputaciones de delito que le ha hecho la Guardia Civil, teniendo en cuenta además que hay otros cinco detenidos.

Mientras, las cinco personas que fueron detenidas el domingo por agentes de la Guardia Civil por su supuesta implicación en el caso continúan arrestadas, y se prevé que en las próximas horas pasen también a disposición judicial, han informado fuentes de la investigación.

Nada que ver con lo recaudado por la obra

El sacerdote, de 70 años, fue acusado, entre otros delitos, de apropiarse de más de 210.000 euros de la parroquia, cantidad que no tiene que ver para nada con lo recaudado por la obra del Eccehomo, que adquirió fama internacional tras ser restaurado por una pintora local.

También de un presunto delito continuado de abusos sexuales, otro de blanqueo de capitales, otro de coacciones y dos de denuncia falsa.

El cura, que ha permanecido en dependencias de la Guardia Civil desde la noche del pasado viernes, ha prestado declaración durante casi cinco horas, tras las que la juez ha ordenado su libertad provisional, ha informado Enrique Trebolle.

El sacerdote ha prestado declaración durante casi cinco horas

La investigación de la denominada operación "Espino" comenzó el pasado mes de mayo tras dos denuncias de índole patrimonial presentadas por el cura de Borja y que han derivado en su detención y en la de otras cinco personas acusadas de un supuesto delito de extorsión, pertenencia a grupo criminal y blanqueo de capitales.

Tras salir de los juzgados, el abogado ha manifestado estar convencido de que el cura es "inocente". Ha informado de que el sacerdote está tranquilo y que nada más salir lo primero que ha hecho ha sido ir a abrazarse con su familia

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