Queman banderas y una foto del rey en la Diada
Tres encapuchados queman la bandera española, la francesa y la europea y una foto del rey en una manifestación de la izquierda radical durante la Diada. EFE

11-S, Diada de Catalunya: un grupo fascista ataca la librería Blanquerna en Madrid. 20-N, aniversario de la muerte de Franco: antifascistas asaltan la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense. Son las dos caras del radicalismo extremo aún no erradicado en España y cuyo repunte preocupa y ocupa a la Policía.

El Ministerio del Interior asegura que en España hay activos 46 grupos de extrema derecha y 118 de extrema izquierda. Si nos atenemos solo a la Comunidad de Madrid, y según datos de la Delegación del Gobierno, en los últimos 23 meses han sido arrestadas casi medio centenar de personas relacionadas con estos grupos.

Movimientos como el 15-M se han visto desvirtuados al aprovecharse de ellos grupos radicales que han empañado la imagen cívica de los convocantes Según fuentes policiales, los dos bandos están controlados y no han experimentado un "repunte" notable de adeptos a su causa, pero sí se ha observado una mayor actividad que preocupa a quienes tienen el encargo de controlarla.

Una actividad favorecida por la crisis económica y por la aparición de movimientos como el 15-M o la Coordinadora 25-S, que se han visto desvirtuados al aprovecharse de ellos grupos radicales —en este caso de extrema izquierda y anarquistas—, que, con sus acciones violentas, han empañado la imagen cívica que querían trasladar los convocantes.

Y es ese descontento social y la falta de perspectivas de futuro de muchos jóvenes lo que puede dar lugar, según las fuentes policiales consultadas, a que esos grupos extremos se nutran de más miembros y a que aumenten sus acciones violentas.

Preocupa también a la Policía el posible "rebrote" de actos vandálicos que pretendan ampararse tras la pancarta de las protestas de rechazo al anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana y que la Coordinadora 25-S quiere que culminen en otro 'Rodea el Congreso', previsto para el día 14 de diciembre.

Los más peligrosos

¿Qué extremismo es el más peligroso? ¿Cuál preocupa más? Los agentes de Información lo tienen claro: políticamente la extrema derecha, y en la calle, los antifascistas y anarquistas.

Los antifascistas están más dispersos y actúan encapuchados, frente a los fascistas, que avisan de sus actos y los perpetran a cara descubierta Son estos últimos más peligrosos porque, según la Policía, están más dispersos, es más difícil su localización y actúan encapuchados, frente a los fascistas, que, en general, avisan de sus actos y los perpetran a cara descubierta.

Como gráficamente dice un agente, los fascistas "se presentan ellos mismos para que se les detenga", orgullosos de lo que hacen. Mientras, los radicales de extrema izquierda se dividen en antifascistas, y libertarios y anarquistas, que se unieron por vez primera, "con un reparto claro de funciones", en el 25-S.

Solo en Madrid, la Policía calcula que hay entre 1.200 y 1.400 miembros de grupos radicales de extrema izquierda, algunos de los cuales protagonizaron el pasado 20-N el ataque en la Facultad de Derecho de la Complutense a un grupo de estudiantes de la asociación Francisco de Vitoria.

Diecinueve de ellos fueron arrestados esta misma semana, en una "impecable" operación policial que ha requerido muchas horas de investigación.

Terrorismo anarquista y fascista

Aunque este tipo de acciones, llevadas a cabo muchas de ellas por grupos como los 'Bukaneros', vinculados a los ultras del Rayo Vallecano, traen de cabeza a la Policía, lo que más preocupa a los servicios de Información es el terrorismo anarquista, que ya ha dado claras señales en España a través del comando Mateo Morral.

Su desarticulación en Barcelona hace escasas semanas no pone fin, según las fuentes, a este terrorismo, de momento de escasa intensidad pero con fuertes conexiones con grupos de Italia y Grecia y con la Federación Anarquista Informal, que ha reivindicado varios ataques.

Lo que preocupa de este tipo de grupos es la transmisión de una ideología xenófoba, que fomentan a través de sus símbolos Los fascistas son menos en número y en actividad. Frente a su "auge" en la década de los 90, cuando incluso fueron responsables de varias muertes violentas, en la actualidad sus acciones son contadas y, según la Policía, más previsibles por anunciadas.

De hecho —y probablemente algo ha tenido que ver la ley contra la violencia en el deporte—, hasta los ultras del fútbol parecen más relajados. Sin embargo, siguen reuniéndose en torno a gimnasios y, sobre todo, a conciertos musicales de ideología nazi, como el que se celebró el pasado mes de octubre en San Sebastián de los Reyes (Madrid), donde fueron identificadas por la Policía 347 personas.

En principio, el concierto estaba previsto en otra localidad, pero es práctica habitual de los organizadores que horas antes comuniquen a los asistentes por WhatsApp el cambio de ubicación para despistar a la Policía. En este caso, no lo lograron.

Y si algo preocupa de este tipo de grupos es la trasmisión de una ideología xenófoba, que fomentan también a través de sus símbolos y que se podrá perseguir mejor con la nueva reforma del Código Penal, que incluirá los delitos de odio.

Formar a los agentes en esta materia es, precisamente, uno de los objetivos del centro de altos estudios de la Policía, desde el convencimiento de que la crisis puede ser un caldo de cultivo para la proliferación de estas ideas.

Como lo es también la reivindicación de independencia de Cataluña, aprovechada por la plataforma 'La España en marcha' para sus alegatos en favor de la unidad y para, posiblemente, concurrir a las próximas elecciones europeas, aunque los dirigentes de los partidos que la conforman lo nieguen de momento, concluyen las fuentes.