el arTE JAPONÉS
Centro de Arte y Cultura de Japón.(M.V.)
El Ikebana es mucho más que un oficio de floristería. Es un arte que requiere años de precisión. Es un asunto incluso místico. El origen del  arte Ikebana tiene su sede en un centro budista de hace 500 años en Kioto. Así lo explica Rikako Yano, profesora de Ikebana del Centro de Arte y Cultura de Japón en Madrid.

A las clases de Ikebana se acercan personas que buscan relajarse. Una música asiática zen acompaña los movimientos de las manos de las alumnas que sortean las hojas de las flores, intentando que adquieran un equilibrio. En el centro también se dan clases de japonés, shodo (caligrafía japonesa), sado (la ceremonia del té) y origami (figuras de papel).

La calma de las artes y la cultura que muestra Rikako no concuerda con la imagen mediática de Tokio, con sus rascacielos, rápida, ruidosa y estresante, donde cada forma de suicidarse tiene su nombre propio. «Tokio es como Nueva York, una gran ciudad, y muy estresante. Pero todo lo que tiene que ver con la cultura milenaria y el arte japonés es muy tranquilo».

En sus clases no sólo se aprende Ikebana. También es un lugar para pasárselo bien. Por eso, cada día, Rikako sirve té y galletas. Y  cuenta lo que cree que es lo mejor de Japón en Madrid, como dónde ir a comer sin temor al anisakis o dónde recibir una buena sesión de shiatsu o acupuntura. «Aquí en Madrid cualquiera es cocinero y no se necesita ninguna titularidad para hacer shiatsu», explica. «En Japón, para cocinar hay que tener una licencia especial, y los que hacen shiatsu son siempre doctores», concluye, terminante. «Es bastante distinto».

Lo más básico: dirección Alberto Alcocer, 8, 4º A w recomendación  Del 16 de febrero al 3 de marzo, Rikako expone sus obras en Blasco de Garay, 38 w precios Individual de Ikebana: 24 euros. Individual de japonés: 20 euros w web www, ikebana-madrid.com