Once ciudadanos de origen chileno, seis de ellos con antecedentes, han sido detenidos por la Policía Nacional en Madrid, acusados de integrar una peligrosa banda de atracadores que actuaba contra bancos, robaba coches y desvalijaba a particulares por el método del cogotazo.

En el momento del arresto, cuatro miembros de la banda iban a atracar una peletería de la capital con armas blancas  con hojas de 30 centímetros. A esta banda se le atribuye una treintena de delitos, entre ellos el robo a una agencia bancaria en Elche, Alicante.
Según la Policía, este grupo ya fue desarticulado en varias ocasiones el pasado año, pero algunos de sus miembros consiguieron volver a organizarse.