María Dolores de Cospedal
Fotografía facilitada por el PP de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria (d), y el secretario general del PP canario, Asier Antona (i). EFE

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha asegurado este viernes que su partido "no consentirá" que España "quede en manos de personas que siempre protestan, pero nunca proponen absolutamente nada".

En un acto celebrado en Las Palmas ante más de 300 personas, la dirigente popular ha prometido que el PP "sacará a España de la crisis" y ha lamentado que "el tiro al político" se haya convertido en el "deporte nacional", dada la desafección de la ciudadanía hacia la política.

Las palabras de Cospedal llegan después de que este viernes el Consejo de Ministros aprobara el polémico anteproyecto de la polémica ley de Seguridad Ciudadana, que considera infracciones graves y con multas de hasta 30.000 euros las concentraciones no comunicadas ante instituciones del Estado como el Congreso, el Senado, los Parlamentos autonómicos o los altos tribunales. También se castigarán las manifestaciones y reuniones sin autorización o que infrinjan la ley de reunión y la negativa a disolver las acordadas por la autoridad.

El tiro al político se ha convertido en el deporte nacional Será considerado muy grave y con sanciones de hasta 600.000 euros la convocatoria y asistencia a manifestaciones con finalidad coactiva en jornadas de reflexión antes de unas elecciones.

Se trata de castigar y aislar a los violentos, ha señalado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien ha insistido en que la ley garantizará "más y mejor" el libre ejercicio de los derechos y deberes de los ciudadanos y erradicará los comportamientos incívicos y vandálicos. Ha explicado que el anteproyecto diferencia el ejercicio del derecho de reunión y manifestación, de información y de libertad de expresión de las conductas violentas.

La portavoz socialista en el Congreso de los Diputados, Soraya Rodríguez, ha dicho que, en una democracia, la calle es de los ciudadanos, en contra de lo que ocurría en la dictadura.