Un brote de gastroenteritis está llenando estos días las consultas médicas de pacientes afectados de fuertes vómitos y diarreas que en la mayoría de los casos derivan en bajas laborales.

Uno de cada cinco pacientes que llega al centro de salud lo hace con esta dolencia, relacionada directamente con el frío y los cambios bruscos de temperatura. El virus que provoca esta enfermedad suele dejar en cama al afectado entre 24 y 48 horas.

Los síntomas comienzan como un catarro típico, con malestar general, cefaleas, rinitis y dolor muscular, y después evoluciona con vómitos y diarrea (que normalmente empiezan por la noche). «Se trata de una dolencia que pasa sola, pero que deja al enfermo muy agotado», explica José Manuel Cucalón, presidente de la Sociedad Aragonesa de Medicina General.

Cada médico de cabecera está llegando a ver hasta diez o doce casos de este tipo cada día. El tratamiento para los no graves (aquellos que no superan los tres o cuatro episodios de vómitos o diarreas) incluye mucha hidratación y paracetamol, en el caso de que haya fiebre.

Los expertos recomiendan, no obstante, acudir al médico para evitar problemas. La enfermedad suele pasar al cabo de pocos días, siempre que se guarde reposo.

El virus se transmite normalmente por vía respiratoria, aunque en el de la gastroenteritis, también puede darse por el tacto, al tocar un cubierto o un alimento. «A pesar de todo, se trata de un virus que tal y como ha venido se va», aclara Cucalón. Esta enfermedad se une a los casos de gripe, que cada vez van a más.

Toses y problemas respiratorios

Los médicos también ven estos días numerosos casos de pacientes que acuden con problemas respiratorios, toses y dolor de garganta. A ellos se unen los enfermos de gripe, que cada vez son más numerosos. En Aragón, el virus de la gripe común ya es epidemia y se prevé que la incidencia se intensifique aún más durante las próximas semanas. Ante los primeros síntomas, los médicos aconsejan no automedicarse. Si sube la fiebre y los síntomas se agudizan, aconsejan acudir al centro de salud y evitar las urgencias médicas.

El virus suele pasar por sí solo al cabo de unos días. El tratamiento incluye fármacos antitérmicos, mucha hidratación y reposo durante el periodo de la enfermedad.