El Estatuto aragonés avanzó ayer su tramitación en Madrid después de que los partidos políticos lograran un acuerdo definitivo sobre las enmiendas. El texto mantiene la reserva hidráulica y la imposibilidad de hacer trasvases. También introduce un añadido para que los poderes públicos de Aragón velen para evitar estos trasvases.

El nuevo texto incide también en la protección del Archivo de la Corona y reconoce la deuda del Estado con Aragón, aunque no la cuantifica. Por su parte, los responsables de CHA denunciaron ayer que el acuerdo alcanzado no recoge ninguna fórmula para obligar al Gobierno de España a invertir determinadas cantidades en la comunidad aragonesa.