Aquí sólo el 9% de los ciudadanos declararon haber sufrido un delito, frente al 15% de la media europea. Sin embargo, en el apartado de atracos callejeros nos situamos en el cuarto puesto de la lista, y también en robo de coches escalamos hasta el puesto quinto. Por contra, estamos entre los que menos sufren el robo en viviendas y la sustracción de bicicletas (los segundos con menos casos). Los países más castigados por la delincuencia fueron Irlanda, Reino Unido, Estonia, Holanda, Dinamarca y Bélgica. En 1989, España registró una tasa del 21%.