La recusación de este magistrado, de tendencia progresista, dejaría abierto el camino para que la nueva mayoría conservadora pueda incluso anular el Estatuto de Autonomía catalán. Si se decanta por la dimisión, el sustituto de Pérez Tremps podría ser elegido por el Gobierno en el próximo Consejo de Ministros, ya que la elección del magistrado recusado correspondió al Gobierno.