Cada vez son más los chavales que empiezan antes a usar Internet y los móviles. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 66% de los niños de 10 a 14 años utilizan la Red asiduamente, sólo por detrás de los jóvenes de 16 a 24 años, y 20 puntos por delante del resto de la población.

Para evitar el peligro que supone exponer a los menores a la Red sin control, la Consejería de Innovación junto con las de Educación y Bienestar de la Junta de Andalucía ha aprobado el primer decreto en nuestro país de protección del menor en el uso de Internet y las nuevas tecnologías que entrará en funcionamiento dentro de seis meses.

Aquellos que no cumplan las medidas orientadas a garantizar los derechos de los niños contemplados en el texto tendrán que pagar  una multa de entre 3.000 y 600.000 euros. La puesta en marcha de esta iniciativa pionera supondrá una inversión de un millón de euros.

Las medidas

Portal infantil. En él se identificarán enlaces a sitios que garanticen la calidad y la seguridad para los niños en sus contenidos, y un buzón de dudas. También podrán poner denuncias sobre contenidos ilícitos para los menores en diferentes webs. Además, las webs de la Junta contarán con una sección adaptada a los niños.

Filtros de seguridad. Los padres podrán descargarse gratis desde el portal programas (en software libre) para limitar el acceso a ciertas páginas. Los filtros serán obligatorios en centros educativos, bibliotecas públicas, centros Guadalinfo y en centros de acceso público a Internet de los barrios.

Cibersalas. Deberán disponer de sistemas de seguridad y de filtrado. La entrada a menores sólo estará permitida cuando vayan con un responsable que oriente a los jóvenes en el uso de la Red.

Observatorio de la Infancia. Realizará un informe anual sobre el uso de Internet tecnologías de la información y el conocimiento (TIC) de los menores de edad, en que se recogerán tendencias, riesgos, etc.

Guías de orientación. La Junta elaborará guías sobre el uso de Internet dirigidas a niños y padres.

Seguridad y protección

En el decreto, la Junta llama a todas las Administraciones andaluzas a que velen por la protección del anonimato de los menores, cuyos datos no podrán ser solicitados si no es con la autorización de sus padres o tutores. No se podrá hacer uso de su imagen sin previo consentimiento de éstos. Además, se vigilarán los riesgos del comercio electrónico o los juegos y propuestas de ocio que contengan violencia, mensajes racistas o sexistas.