El padre de Federico, un dependiente de 19 años (a la derecha), estuvo dos años sin ayudas
El padre de Federico, un dependiente de 19 años, estuvo dos años sin ayudas Jorge París

Tal vez sea usted beneficiario de algunas de las ayudas que presta la Ley de Dependencia, pero eso no significa que esté disfrutando de ellas. La lista de espera para recibir estas prestaciones en la Comunidad de Madrid es, al menos, de 14.000 personas. La demora puede durar hasta dos años y muchos dependientes fallecen sin llegar a ser atendidos. Y eso pese a haberse reducido el número de beneficiarios, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad.

A 31 de octubre de 2013 había 14.145 madrileños con derecho reconocido pendientes de recibir sus prestaciones (en 2012 eran 19.589), mientras que los que las reciben son 84.204 (en 2012 eran 81.200). La proporción de quienes no reciben ayuda aprobada ha disminuido en cinco puntos porcentuales en un año, y ya suponen el 14,3% del total. Algo que es generalizable a toda España, donde, en el mismo periodo de tiempo, el número de personas situadas en el llamado ‘limbo de la dependencia’ se ha reducido en más de 30.000 personas, al pasar de 231.119 en octubre de 2012 a 200.910 en octubre de 2013.

Sin embargo, la reducción de este ‘limbo’ no se debe a una mejor respuesta de los servicios sociales. De hecho, los expertos aseguran que cada vez funcionan peor, con ayudas reducidas y numerosos retrasos en el cobro de las mismas: "La verdadera razón es el espejismo estadístico producido por las bajas resultantes estos años", asegura un portavoz de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales.

Solo el 1,30% de los madrileños son beneficiarios de la Ley de Dependencia

"Por una parte está la modificación del calendario de la ley, que retrasó el derecho de ser atendidos a los dependientes moderados (grado I) hasta el 2015, lo que ha provocado que estas personas no se contabilicen en el cómputo total desde que se aprobara, a finales de 2011, el real decreto que ahora les deniega este derecho. Además, hay que tener en cuenta la baja de aquellas personas que han ido falleciendo estos meses", explican desde la asociación. Hasta la aprobación de dicho decreto, cada año, de media, se atendía en Madrid a más 15.000 personas con grado I de dependencia, por lo que la cifra de beneficiarios que a día de hoy no recibe ningún cuidado se podría doblar.

Además, Madrid es la cuarta autonomía con menor proporción de beneficiarios con prestaciones en relación a su población (el 1,30% del total), solo por detrás de Canarias, Baleares y Valencia.

La mayoría de los dependientes son ancianos

El Grado I de dependencia se refiere a aquellas personas que no pueden hacer al menos una actividad o necesidad diaria, como ir al baño o su aseo personal. La mayoría de los afectados son ancianos (más del 75% de la población dependiente, según el Observatorio Estatal de Dependencia), que también son la población más vulnerable ya que muchos, aparte de su pensión, no cuentan con ningún otro tipo de servicio social alternativo o de una familia que les atienda. Las prestaciones más comunes en Madrid son las relacionadas con cuidados familiares, que suponen el 24,33% del total, junto con la ayuda a domicilio (el 21,26%).

"En nuesta asociación hay gente que lleva esperando más dos años para recibir la prestación y eso sin contar con los retrasos de varios meses cuando te empiezan a pagar el dinero. Además, han reducido el importe de las mayorías de las ayudas”, asegura Javier Font, presidente de la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (Famma). "Hay personas que, incluso, fallecen antes de ser atendidas, y esas tampoco se computan. En toda España se calcula que cada día 150 personas de dan de baja del sistema de dependencia, tanto por las nuevas restricciones del Gobierno como por los recortes", explica Paca Tricio, secretaria gerente de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UPD).

Testimonio. Federico, 19 años. Dependiente con una enfermedad neurodegenerativa: "Nos avisaron del recorte por carta"

La familia de Federico (19 años) estuvo durante más de dos años esperando a recibir la ayuda para la dependencia, y, cuando al fin la consiguieron, fueron innumerables los retrasos que sufrieron en su asignación: "Ahora llevamos una racha de cuatro meses en las que están siendo puntuales, pero antes nos llegaba un mes sí y dos no", explica su padre. Federico sufre ataxia de Friedrich, una enfermedad neurodegenerativa que le impide realizar las actividades del día a día. "Le limita por completo, y su madre ha de estar con él constantemente, lo que hace que no pueda trabajar más que un par de horas al día fuera de casa. Solo dependemos de mi sueldo y de los 500 euros de la ayuda para la dependencia, que desde hace unos meses son 300. Nos avisaron del recorte por carta", explica el padre.

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