Viñedos de Abadía Retuerta
Los viñedos de Abadía Retuerta (Bodegas de Abadía Retuerta) Bodegas de Abadía Retuerta

La construcción de la A-11, una autovía ideada por el Ministerio de Fomento que unirá Aranda del Duero con Valladolid, acabará con casi 200 hectáreas de viñedos (equivalentes a unos 400 campos de fútbol, aproximadamente) de varias bodegas de la zona, entre las que destacan las de Vega Sicilia y Abadía Retuerta, según los bodegueros.

El objeto del proyecto ‘Alternativa Sur', según el Ministerio de Medio Ambiente, es el desarrollo de una vía de unos 70 kilómetros que funcione como "eje vertebrador entre el valle del Ebro y los grandes generadores e inductores de transporte de Castilla y León", una iniciativa acogida con agrado por todos los vecinos que conforman el eje, incluso por los bodegueros, solo que ellos únicamente están de acuerdo con la ahora descartada ‘Alternativa Norte', que no pasaba por encima de sus viñedos.

La obra contaminaría zonas que afectan a la uva, además del riesgo que supone el transporte de sustancias tóxicas

Estos denuncian que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) hecha pública por el ministerio en noviembre de 2006, que niega cualquier efecto perjudicial para la Ribera del Duero y asegura que la opción actual es "la que menos fragmenta" el territorio, omite no sólo el daño sobre sus viñedos (reduce el impacto a a 35 hectáreas de viñedo), cuyos vinos gozan de la Denominación de Origen, sino sobre el ecosistema.

Los bodegueros se quejan a Bruselas

Por este motivo, Vega Sicilia (del Grupo Eulen desde 1982) y Abadía Retuerta (perteneciente a Novartis desde 1988), han decidido presentar una queja ante la Comisión Europea por infracción del derecho comunitario medio ambiental, aludiendo, según la primera de las bodegas, a dos normas jurídicas:

  • La Directiva 92/43: protege a diferentes especies registradas en esta zona, declarada Lugar de Interés Comunitario de la Ribera del Duero.
  • El Real Decreto 97/95: la autovía afecta a una Cañada Real, cuya gestión deben llevar obligatoriamente las Administraciones Públicas por su especial importancia para fauna y flora.

Vega Sicilia, distinguida marca con más de 150 años de antigüedad, cree que esta alternativa daña directamente a sus viñedos -perdería unas 15 hectáreas-, tanto por su prestigio nacional e internacional como por las "graves consecuencias económicas" que esta carretera "trae consigo", al tiempo que "no tiene en cuenta los daños medioambientales que puede general".

Hay otras alternativas que afectan menos al viñedo y al ecosistema

En este sentido, expone que la A-11, con su trazado actual, afectaría directamente a los valles de los ríos Duratón y Riaza, pondría en riesgo el punto de interés geológico de Vallehondo, contaminaría en exceso zonas que afectan al desarrollo de la uva durante la ejecución de la obra, además del riesgo que supone el transporte de sustancias tóxicas. Todo eso "sin tener en cuenta" el cambio climático causado por el incremento de la circulación de vehículos y la "alteración que sobre la microfauna" supone la barrera de una carretera.

La otra gran damnificada, las bodegas de Abadía Retuerta, perdería 46 de las 200 hectáreas con las que cuenta para la producción de sus caldos, un 25% que afecta, desgraciadamente, a sus mejores viñedos.

Jesús Hernández, director de marketing de las bodegas de Abadía Retuerta (Valladolid) asegura que la autovía les dejaría sin Asimismo, asegura que la postura de la bodega "es favorable a la autovía, pero con otro trazado", ya que, a su juicio, "hay otras alternativas que afectan menos al viñedo y al ecosistema".

El enoturismo, en peligro

Otro portavoz de Abadía Retuerta hace especial hincapié en el hecho de que "no sólo se perjudica al negocio de los vinos, sino a la zona turística que es la Ribera del Duero gracias a ellos, un entorno natural que hay que preservar".

A nadie le apetece ir a descansar a un sitio que tiene una vía al lado

Entre los proyectos de Abadía Retuerta figura la inversión de 12 millones de euros en la construcción de un hotel en el monasterio de Santa María de Retuerta, del siglo XII, que perdería todo su encanto con la autovía, ya que el entorno "idílico y de paz desaparecería", por lo que si finalmente no se puede desviar el tramo podrían llegar a la conclusión de que ese hotel "no es viable, porque a nadie le apetece ir a descansar a un sitio que tiene una vía al lado".

El resto de afectadas

Junto a las dos mencionadas, las otras diez bodegas que verían peligrar su negocio enológico son Villacreces, Viña Mayor, Arzuaga, Ribón, Alión, Mauro, Pingus, Tamaral, Parxet y Protos.