Protestas en Egipto
Simpatizantes de Morsi se enfrentan a la policía antidisturbios en El Cairo. Khaled Elfiqi / EFE

El presidente interino de Egipto, Adli Mansur, ratificó este domingo una polémica ley que limita las protestas en el país y que ha suscitado la preocupación de grupos de activistas y de derechos humanos, informó la agencia estatal de noticias Mena.

El portavoz del Gobierno egipcio, Ihab Badaui, declaró que Mansur emitió un decreto por el que aprueba esa norma, que "no va contra las manifestaciones pacíficas, sino que garantiza su seguridad".

Según el nuevo texto, que se publicará este lunes en el boletín oficial, se debe notificar a la policía con una antelación de tres a quince días cualquier convocatoria de protesta.

Limitaciones

La notificación incluirá los lugares por los que pasará la marcha, su fecha y sus demandas, así como los datos personales y de contacto de quienes organicen el acto.

No se podrán convocar protestas frente a edificios públicos cuando haya personas en su interior Además, quedan prohibidas las reuniones "con fines políticos" en los lugares de culto y las marchas que partan o se dirijan hacia esos templos, así como llevar armas y artefactos explosivos y el uso de máscaras y mantas para "ocultar" los rasgos faciales.

Tampoco se podrán convocar protestas frente a edificios públicos cuando haya personas en su interior como en el caso del Parlamento, el Consejo de Ministros, sedes militares y de organizaciones internacionales, centros educativos, hospitales, museos o lugares arqueológicos.

Si una protesta es prohibida por las autoridades, sus organizadores podrán recurrir esa decisión ante el Tribunal Administrativo.

Uso de la fuerza

De acuerdo al artículo 12, las fuerzas egipcias podrán disolver las protestas si se considera que pueden ser un peligro para la seguridad.

Para dispersar a los manifestantes, podrán utilizar cañones de agua, gases lacrimógenos o porras, y si ninguno de esos medios hace efecto, se harán disparos al aire y se podrán emplear bombas de humo y de sonido.

Las armas de fuego se utilizarán "midiendo el peligro o el daño que suponen las protestas para los seres humanos o las propiedades", apunta la ley.

En caso de infringir la norma, los manifestantes que vayan armados se enfrentarán a al menos siete años de cárcel y multas de al menos 100.000 libras egipcias (unos 14.500 dólares), al tiempo que se establecen distintas penas para quienes organicen marchas sin avisar, participen en ellas o usen máscaras "para cometer un delito".

Algunos grupos de activistas y defensores de los derechos humanos han alertado de que ese tipo de normas restringe el derecho de manifestación pacífica.

El primer ministro, Hazem al Beblaui, había recomendado una norma que regulara las protestas para poner fin a las de los Hermanos Musulmanes, que en algunos casos han derivado en violencia.

Desde el derrocamiento militar del islamista presidente Mohamed Morsi el pasado 3 de julio, los Hermanos Musulmanes han mantenido la presión en las calles, mientras que las autoridades están persiguiendo a los "extremistas" y han debilitado la estructura de la cofradía mediante la detención de sus principales líderes.

Críticas

Los Hermanos Musulmanes criticaron este domingo la ley que limita el derecho a protestar en Egipto y anunciaron que seguirán en las calles.

El portavoz de los Hermanos Islam Taufiq declaró que la ley que regula las protestas "es propia de un gobierno golpista que no reconocemos y contraria a la Constitución".

Viola el derecho a la protesta y a la libertad de opinión y expresión En opinión de Taufiq, la nueva norma "viola el derecho a la protesta y a la libertad de opinión y expresión, que fueron peticiones de la revolución del 25 de enero de 2011" que desbancó del poder a Hosni Mubarak.

"No vamos a renunciar a esos objetivos. Nadie ni ninguna ley nos va a prohibir manifestarnos", agregó el portavoz islamista, quien aseguró que muchas personas han muerto, han sido detenidas o heridas "luchando por la libertad y la estabilidad" en Egipto.

El anuncio de la aprobación de esa norma coincide con una nueva jornada de protestas convocadas por los seguidores de Morsi, después de que el viernes pasado se cumplieran cien días del violento desalojo de las acampadas islamistas en El Cairo que causó al menos seiscientos muertos.

Nadie ni ninguna ley nos va a prohibir manifestarnos Los partidarios de los Hermanos intentaron sin éxito llegar este domingo hasta las plazas cairotas de Rabea al Adauiya y Al Nahda, los lugares donde fueron desmanteladas las protestas el pasado 14 de agosto.

Los manifestantes salieron de varias mezquitas y universidades y se acercaron a las inmediaciones de esas dos plazas, en cuyos accesos hubo un amplio despliegue militar y policial.