Los imputados deberán pagar 90.000 euros para hacer frente a posibles responsabilidades económicas

En el auto de procesamiento, la jueza instructora enumera los variados indicios que inculpan a los dos procesados por un delito de asesinato, con alevosía y ensañamiento, y les ordena el pago de una fianza de 90.000 euros para hacer frente a las posibles responsabilidades económicas que se deriven del proceso.

Dichos indicios de criminalidad se desprenden fundamentalmente, según la jueza, del visionado del vídeo grabado por las cámaras de seguridad del cajero automático y de la "minuciosa descripción de los hechos" efectuada durante su juicio por el menor implicado, que se conformó con una condena de 8 años de internamiento por asesinato.

Según mantiene el auto, la noche del 15 de diciembre de 2005 Ricard P., apodado "Vader", y Oriol P., de sobrenombre "Chapa", entraron en dos ocasiones en un cajero de La Caixa situado en la calle Guillem Tell de Barcelona, donde dormía la indigente María Rosario Endrinal.

Los dos procesados estuvieron increpando a la víctima y supuestamente le lanzaron varios objetos, como una naranja, una botella de plástico y un cono de señalización, hasta que la mendiga logró cerrar por dentro la puerta del cajero.

Los jóvenes habrían rociado a la mendiga con un bidón de dos litros de disolvente y luego la prendieron fuego

Tras recorrer varios locales de ocio de Barcelona, los dos procesados volvieron al cajero "con la intención de continuar molestando a María Rosario Endrinal" junto al menor condenado, que, simulando que quería sacar dinero,logró que la mendiga retirara el pestillo del recinto.

Una vez abierta la puerta, los tres acusados se hicieron con un bidón de color azul de 25 litros de una obra cercana, que llevaba una etiqueta con el nombre "Disolvente Universal", y rociaron a la mendiga con el líquido inflamable, a la que presuntamente prendieron fuego con un cigarrillo.

Ello produjo una fuerte deflagración y el incendio del cajero automático, que sufrió daños valorados en 23.034 euros, pero los acusados huyeron sin prestar ningún auxilio a la víctima.

Otro indicio de la culpabilidad de los acusados deriva de la autopsia practicada al cadáver de la mendiga, que determinó que había muerto a consecuencia de un "shock multiorgánico" por las quemaduras de segundo y tercer grado que sufrió en el 70% de su cuerpo.

El auto recuerda también que las imágenes grabadas por las cámaras del cajero "recogen con absoluta claridad las agresiones cometidas por los procesados en la persona de la víctima, y que terminaron con el rociado de la misma con el disolvente".

Los dos procesados han sido interrogados este lunes de nuevo por la juez instructora e, igual que en anteriores ocasiones, han reiterado que su intención no fue matar a la mendiga.