Jaca (Huesca)
Santiago Mainar, durante su traslado al cuartel de la Guardia Civil de Jaca (Foto: Efe) Javier Cebollada / Efe

Seis guardias civiles, miembros del Area de Inspección Ocular, trabajaron 48 horas ininterrumpidas en el coche del alcalde de Fago para encontrar restos de ADN que inculparan a su asesino confeso.

Entre las cientos de pruebas recogidas aparecieron restos microscópicos de la piel de Santiago Mainar en el volante y el freno de mano del vehículo de Miguel Grima, informaron fuentes de la investigación.

Los especialistas del instituto armado sabían desde el primer momento que el Mercedes de Grima podía albergar la clave de su asesinato, una vez que había sido utilizado por alguien implicado para alejarlo de la escena del crimen.

Técnicas del CSI

Los agentes utilizaron hisopos, bastoncitos con un algodón en el extremo y una sustancia adherente impregnada que permite recoger esas pequeñas escamas de piel, los epitelios, portadores de células muertas que se desprenden continuamente de la epidermis de cada persona.

Un escasísimo porcentaje de epitelios llevan impregnado el sudor de la persona de la que se desprendieron, o incluso sangre, dos elementos que permiten leer el ADN de la persona.

En 48 horas, los seis guardias civiles recogieron más de 200 muestras que llevaron al Departamento de Identificación, al que pertenece el Area de Inspección Ocular, en la sede de la Dirección General.

Junto a ellas, trasladaron las muestras de ADN ofrecidas voluntariamente por los vecinos de Fago, y entre éstas, las del guarda forestal, antiguo adversario político de Grima y rival empresarial, ya que ambos tenían una casa rural.

En el coche de su enemigo

Mainar había pregonado su enemistad con Grima en todos los medios de comunicación
El cotejo no ofreció lugar a dudas: epitelios hallados por los investigadores en el volante y el freno de mano pertenecían a Mainar, quien había pregonado su enemistad con Grima en todos los medios de comunicación. Costaba bastante creer que siendo así hubiera subido al coche del alcalde por un motivo distinto a su asesinato.

Sin embargo, los seis especialistas del Area de Inspección Ocular son sólo una parte de las decenas de guardias civiles que han participado en la investigación de Fago.

Para empezar, la Unidad de Policía Judicial de la Comandancia de Huesca preparó a sus compañeros de Madrid el escenario de trabajo, empezando por la demarcación del lugar del asesinato y las primeras hipótesis.

A continuación viajó a Huesca un grupo perteneciente al área de Delitos contra las personas y asesinatos de la Unidad Central Operativa, que trabajó sin pausa en colaboración con sus compañeros de los puestos de Jaca y Ansó.

En busca de la escopeta

Mainar asegura haber arrojado la escopa en el interior de un camión con matrícula francesa
En estos momentos, la investigación no está cerrada. Uno de los frentes aún abiertos es la búsqueda del arma homicida, una escopeta de postas que Santiago Mainar asegura haber arrojado al interior de un camión con matrícula francesa.

La Guardia Civil recela de esta parte de la confesión, pero por si fuera cierta ya se ha informado a Interpol, ante la posibilidad de que algún camionero denuncie el hecho en el extranjero.

Las fuentes consultadas no consideran a Mainar una persona "especial", como le califica su abogado. Creen que el crimen no estaba tan elaborado como pudiera parecer a primera vista. Por ejemplo, apuntan a que Mainar eligió el lugar donde abandonó el coche, una pista forestal a 12 kilómetros del lugar del crimen, al azar.

Declaración cambiante

Mainar pasaba esta lunes su primer día en prisión después de que el día anterior se autoinculpara por el crimen del alcalde de Fago.

Sin embargo, y de acuerdo con su abogado, Mainar ha cambiado su primera declaración y se ha declarado inocente de los hechos.