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La Ertzaintza ha descartado la autoría de ETA en la colocación de un artefacto en la madrugada del lunes en la estación de Luchana de Barakaldo, que ha provocado cuantiosos daños materiales, confirmó una fuente del Departamento de Interior.

La Policía vasca ha estado investigando si, por la magnitud de los daños, podía tratarse de algo más que un acto de violencia callejera y ha buscado restos de materiales explosivos, que finalmente no han aparecido.

Con bombas no hay distensión ni proceso de paz alguno

Por ello, la Ertzaintza atribuye este atentado a un episodio de "kale borroka", ya que, además, se han encontrado restos de una garrafa que supuestamente haría contenido líquido inflamable y a la que los autores del ataque habrían prendido fuego.

Estos forzaron la puerta de acceso a la instalación y colocaron en el interior del edificio el artefacto, "de fabricación casera de los que habitualmente utilizan en 'kale borroka'", según una nota del Departamento.

Las reacciones políticas

Tras el atentado los partidos han expresado su condena. Éstas han sido sus reacciones:

El Gobierno vasco reiteró que "con bombas no hay distensión ni proceso de paz alguno".

A través de un comunicado el Ejecutivo de Vitoria recordó el "hartazgo, el cansancio y la indignación que provocan en la ciudadanía en general", y se preguntó, "como el resto de vascos y vascas, si éste es el camino mediante el cual se generan nuevas oportunidades para la paz, tal y como afirman día tras día portavoces de la izquierda abertzale".

El secretario de Organización y portavoz del PSE-EE, Rodolfo Ares, pidió a Batasuna que aclare si el diálogo que dice defender es un "diálogo con bombas".

Si la izquierda abertzale no condena estos actos se pondrá de manifiesto que siguen amparando la violencia

El portavoz de los socialistas vascos consideró que "si los dirigentes de la izquierda abertzale no condenan actos como el perpetrado en Barakaldo, se pondrá una vez más de manifiesto que siguen amparando y justificando la violencia y que siguen siendo incapaces de optar por vías políticas y sacar el conflicto de las calles, como dijeron en Anoeta".

Por su parte, el presidente del PP en Vizcaya, Antonio Basagoiti, pidió al Gobierno central que "vuelva a la firmeza y a la mano dura que había conseguido acabar con las bombas en estaciones y en todos los lugares del País Vasco".

Aralar afirmó que acciones como esa "no son más que un retroceso en el camino de la paz".

Por último, Ezker Batua Berdeak demandó a la izquierda abertzale que, "si de verdad apuesta por un proceso de paz, sea capaz de pedir el cese definitivo de todo tipo de expresiones violentas".