Colombia explosión minas
Miembros del equipo de recate extraen un cadáver de una de las minas. (EFE)
Al menos 31 mineros han perdido la vida tras la explosión del sábado en dos minas vecinas en el departamento de Norte de Santander (nordeste de Colombia), se informó hoy.

Lugareños indican que en el interior de los socavones sólo queda un minero, del que se teme también haya fallecido.

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, una vez conocida la tragedia, estuvo con familiares de los mineros y se declaró "acongojado" por la tragedia.

Precisó que la fiscalía prestará la colaboración necesaria para la identificación de las víctimas, porque la mayoría de ellas quedaron irreconocibles.

48 horas de rescate

Este domingo y después de agotadoras jornadas, brigadas del Cuerpo de Bomberos de Cúcuta, capital departamental, al igual que la Defensa Civil y Cruz Roja, rescataron 28 cuerpos, la mayoría de ellos calcinados.

El sábado, día de la explosión, habían sido recuperadas cuatro víctimas, una de ellas fue ingresada con vida en una clínica pero falleció posteriormente.

La explosión se produjo por acumulación de gases en las minas San Roque y La Preciosa, en una zona rural del municipio de Sardinata, departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela.

Las labores de rescate se hicieron muy difíciles por la concentración de gas metano y cualquier chispa podía generar un nuevo estallido de proporciones incalculables, y porque no se disponía de los equipos necesarios.

Funeral colectivo

Las minas afectadas están localizadas cerca del pequeño caserío de San Roque, a unos 800 kilómetros al nordeste de Bogotá.

Familiares de las víctimas señalaron que hoy se celebrará un funeral colectivo.

Agregaron que la tragedia pudo ser mayor, porque generalmente en las minas trabajan diariamente no menos de 120 personas y que gran parte, por ser fin de semana, estaban de descanso o no tenían turno.