Los tiempos cambian y ahora es el hombre el que pasa por el quirófano para esterilizarse. La sencillez de la intervención ha hecho que las vasectomías sean ya el doble que las ligaduras de trompas en Aragón.

En total, 889 hombres se operaron el año pasado, mientras que el número de mujeres que se hicieron una ligadura fue de 401. Estas cifras han ido evolucionando en los últimos años y en 2004 el número de operados fue 750, frente a las 552 operadas.

Casados y con hijos

El perfil de los pacientes es parecido en ambos casos. Tanto hombres como mujeres rondan los 35 años, están casados, tienen dos hijos y prefieren cerciorarse de que ya no llegará ninguno más. La fiabilidad de la vasectomía es del 99%.

Hasta ahora, el control de la natalidad recaía más en la mujer, pero poco a poco el rol está cambiando y los hombres se deciden a operarse, ya que su operación conlleva menos riesgo que la femenina.

En la provincia de Zaragoza, las vasectomías sólo se realizan en el hospital de Calatayud o en las clínicas privadas, donde la operación ronda los 300 o 400 euros. Los hospitales públicos tienen autonomía para ofertar vasectomías, pero en Zaragoza, los servicios de urología están muy saturados por la mañana y por la tarde, los médicos rechazan las condiciones para operar. Por eso, derivan a los pacientes a Calatayud, donde la lista de espera es mínima y no tienen que esperar más de un par de semanas.

Intervenciones muy diferentes

La vasectomía necesita anestesia local y dura 15 minutos. Consiste en dos incisiones en las ingles por las que seccionan y ligan los conductos por los que pasan los espermatozoides. No requiere ingreso. Durante un mes hay que tomar precauciones en las relaciones porque la reserva de semen se agota tras 10 o 15 eyaculaciones. La ligadura de trompas se hace con anestesia general, requiere hospitalización y conlleva algunos riesgos. Se cortan y se ligan las trompas, cortando el paso al óvulo. La vasectomía puede deshacerse con otra operación más delicada.