En su trabajo tiene una máxima: en la donación, como en el amor, no hay edades que valgan.

¿Es cierto que hay menos donaciones porque hay menos accidentes de tráfico?

La verdad es que, desde hace unos años, casi el 80% de las donaciones nos llegan tras hemorragias cerebrales. Lo que sí es cierto es que el año pasado hubo menos donantes, especialmente por traumatismos craneoencefálicos.

¿Hay un perfil de donante?

Es muy difícil concretarlo, pero podemos decir que la edad media del donante en Granada es de 55 años.

¿La gente está sensilizada?

Los jóvenes lo ven algo más cotidiano y normal. De diez posibles donaciones, sólo dos resultan negativas. Los factores pueden ser religiosos, sociales..., pero la edad también influye mucho.

Pero son los mayores los que deciden...

Si el fallecido tiene 60 años, será su pareja, también mayor, la que decida si donar los órganos o no hacerlo. Las campañas de sensibilización deben estar dirigidas hacia este grupo. La que han empezado recientemente en las farmacias granadinas es idónea por su cercanía con los ciudadanos.

¿La donación no tiene una edad concreta?

Así es. Hace unos días tuvimos una donante de 84 años de la que se ha trasplantado el hígado. Una sola donación puede dar más de 100 años de vida entre todos los receptores de riñones, hígado, corazón, pulmones...

¿Falta información?

El objetivo es llegar al 100% de donaciones y que no se produzcan negativas. España siempre ha sido líder mundial en número de donantes. Aquí se trabaja desde pequeños, en los colegios e institutos.

BIO

Nació en Tánger hace 51 años, pero creció en Málaga. Le gusta disfrutar de la sierra.