El lavado de cara que le está dando el Concello a la ciudad ha provocado que el precio de los pisos se incremente un 40% en determinadas calles que antes no resultaban demasiado llamativas. Tal es el caso de Hernán Cortés, donde, en plena vorágine humanizadora, el precio del metro cuadrado alcanza ya los 6.000 euros, por los 4.200 que costaba hace un año, según las inmobiliarias consultadas.

Además, a medida que avanzan las aceras anchas, el concepto de zona centro se extiende y las posibilidades de encontrar una ganga disminuyen. Por eso, algunos pisos de 60 m2 en praza de España, Travesas –por humanizar– y Calvario –reformada hace dos años– rozan ya los 210.000 euros, cuando antes costaban unos 180.000.

La zona de Churruca, muy depreciada por el ruido de los bares de copas y la movida nocturna en general, podría alcanzar los precios de García Barbón y Rosalía de Castro cuando terminen las obras, según los expertos. Eso, siempre y cuando la ordenanza del ruido elaborada por el Concello haga que los vecinos duerman en paz.

De la costa al centro. Los más mayores

Los expertos consultados creen que, cada vez más, los más mayores eligen el centro para independizarse cuando los hijos se van de casa. Dejan la costa y, por comodidad y seguridad, llegan al casco urbano.

Mejor a la periferia. Los más jóvenes

Al no tener el poder adquisitivo de sus padres, los jóvenes optan por Navia, Coia o Cabral para fijar su residencia. Algunos cruzan el charco y llegan a Cangas y Moaña, donde los pisos son más asequibles.

Buscando piso. Vemos hasta 20

Lo difícil llega a la hora de decidirse por una casa. Aunque la cifra depende de las personas, los vigueses vemos entre 10 y 20 pisos antes de desembolsar todos nuestros ahorros, según las inmobiliarias.

De dos habitaciones... y con garaje

El precio es más asequible cuanto más pequeña es la vivienda. La demanda, según los expertos, se centra en los pisos de 60 m2. Y si no es mucho pedir, con una plaza de garaje para dejar el coche.