Ahora competirá en el concurso nacional que se celebrará el próximo mes de mayo en Madrid.

¿Qué es un sumiller?

Es la persona que en un establecimiento de hostelería se dedica a cuidar el vino y a ofrecérselo a los clientes. Está obligado a saber todos los vinos que hay por lo menos en su provincia.

¿Y qué cualidades debe tener un buen profesional?

Experiencia, paciencia y dedicación y estar continuamente formándose.

¿Es cierto que hay un vino para cada comida?

Es algo personal y depende del gusto. A mí, por ejemplo, los que más me gustan son los vinos dulces. Yo un buen postre siempre lo combinaría con un Pedro Ximénez.

¿Tinto para la carne y blanco para el pescado?

No siempre es así exactamente. Hay mucha gente que toma cava, que es vino blanco, con la carne.

¿Cuáles son entonces sus vinos favoritos?

Los generosos, los finos, los  olorosos y los amontillados. Son vinos ricos en alcohol  que no tienen añadidos. No me decido hacia ninguna marca en concreto.

¿Qué ha supuesto el premio Nariz de Oro para usted?

Mucha alegría y mucha ilusión por ir a Madrid a concursar. De todas formas, aquí en Córdoba hay mucha gente que sabe mucho más de vino que yo.

¿En qué consiste el concurso Nariz de Oro?

Los participantes tenemos que catar alrededor de 70 vinos con el olfato, el gusto y la vista. Se trata de ver quién acierta más vinos, ya que la botella nos la dan cubierta con un papel.

¿Pero todos los prueban?

No, si no acabaríamos con un buen mareo. Utilizamos en muchas ocasiones sólo el olfato.

Habrá que tener cuidado con no resfriarse...

La verdad es que los resfriados se notan y se pierden facultades.

BIO

Tiene 43 años y lleva 14 años trabajando de sumiller. Es el propietario del restaurante Casa Pepe de la Judería.