Las costas gallegas han sido, junto con las de Andalucía, las más castigadas por los vertidos y las mareas negras en los últimos 30 años, según datos de la organización ecologista WWF-Adena.

Por eso, las administraciones y organismos de protección europeos activarán medidas para frenar estos desastres ecológicos, como la colocación de bases de recogida. Dos de las más grandes estarán en Galicia y Andalucía, y otras cuatro se construirán en la costa cantábrica, Levante y Canarias, según establece el nuevo Plan Nacional de Salvamento Marítimo. En las tres últimas décadas, Galicia sufrió ocho desastres, algunos tan graves como el del Mar Egeo (1992) o el Prestige (2002).