Este psicólogo alicantino ofrece terapias alternativas, como la energética, contras las fobias.

¿Qué es realmente?

Es una ciencia que no necesita que la persona reviva el sufrimiento. Lo único que precisa es sintonizar con ella para poder tratarla.

¿Para qué se usa?

Por nombrar algunas áreas: traumas por violaciones, maltrato, adicciones, fobias, obsesiones, muertes...

¿Qué resultados tiene?

Los resultados son permanentes, aunque el tratamiento sea en algunos minutos y se traduzca en un alivio rápido respecto a los problemas emocionales.

¿Se animan los valencianos?

En nuestra ciudad y provincia apenas lleva unos meses. Ha habido casos recientes de tratamientos como el duelo por el fallecimiento del padre (se trata en una sesión), fobia a los perros y a los petardos (tres), depresión exógena (una sesión), miedo a morir (una), miedo a hablar en público (una sesión), maltrato físico (dos), náuseas ante la sangre (una)...

¿Acuden por igual hombres y mujeres?

Para nada. Existe, en mi caso, una desproporción considerable: de cada diez, nueve son mujeres. Ellas toman conciencia con mayor rapidez de sus necesidades y son capaces de pedir ayuda. A algunos hombres todavía se nos educa en que los platos sucios se lavan en casa o que estamos para aguantar.

¿Qué otras terapias alternativas practica usted?

Hay una gran variedad. También manuales: a través del movimiento creado en el cráneo y la columna del líquido cefalorraquídeo se interviene en todo el sistema nervioso central y los órganos corporales.

Bio

Nació el 7 de agosto de 1955 en Villena, Alicante. Es licenciado en Economía y también en Psicología.