Ahora, esperará el fallo del recurso ante el Tribunal Supremo contra su condena de dos años por presunta malversación. Al parecer, confía en que la resolución será favorable. Según la defensa «mantiene una postura consecuente por el asco que cogió a la justicia». Por otra parte, el nuevo director de la prisión de Alhaurín descarta que la operación Malaya haya puesto en jaque la seguridad y afectado la imagen del centro.