La operación a la que ha sido sometido el rey Juan Carlos para implantarle una prótesis definitiva en la cadera izquierda ha concluido a las 13.30 horas de este jueves tras permanecer dos horas y media en el quirófano. La Casa del Rey ha confirmado a través de un portavoz que la intervención se ha resuelto con éxito.

Los médicos que le han operado, Miguel Cabanela y Robert Trousdale, han asegurado en rueda de prensa posterior que el rey se encontraba "en condiciones magníficas" ya que "los análisis y las constantes habían mejorado hasta la normalidad y no había rastro de la infección", por lo que la intervención ha sido "rutinaria". 

Ahora comienza un período de recuperación que le podría llevar a caminar sin apoyos en unas 10 0 12 semanas, un plazo más o menos similar al establecido tras la operación de septiembre. "Su majestad ha pasado dos años con problemas en las extremidades inferiores", por lo que "pasará por un periodo de transición" en el que caminará primero con "dos muletas, luego con una, más tarde con bastón y por fin sin apoyos". El monarca tiene una "buena musculatura", por lo que será "el equilibrio lo que le obligue al uso de apoyos".

Los cirujanos se han mostrado optimistas sobre el futuro del monarca y han asegurado que hay menos del 5% de posibilidades de recaída. Será dado de alta entre cuatro y siete días "aunque podría ser antes", según han asegurado los médicos, que además han dicho que pronto podrá viajar.

Tras la intervención, el rey podrá incluir en su recuperación, además de los ejercicios en la piscina, el uso de bicicleta, la equitación o incluso jugar al tenis, pero deberá evitar "ejercicios de impacto, como saltar o correr". El doctor Cabanela, ha revelado además que ha hablado con el rey a menudo durante estas semanas y que en el futuro no le importará "dar una vuelta por Madrid" para visitar a don Juan Carlos, ya que ha asegurado que se han hecho "amigos".

De buen humor

El rey llegaba este jueves a las 9.18 horas al Hospital Universitario Quirón, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), para que le implantaran una prótesis definitiva en su cadera izquierda —la sexta intervención quirúrgica por la que tiene que pasar en los dos últimos años— después de haber tenido que retirar el primer implante como consecuencia de una infección en la piel de origen desconocido.

La reina ha llegado en torno a las 12.45 horas al centro médico directamente desde el aeropuerto "¿Habéis venido preparados? Hace mucho frío", dijo el monarca a los periodistas que esperaban en la puerta de la clínica, aunque el coche en el que llegó apenas se detuvo.

A las once de la mañana el prestigioso cirujano Miguel Cabanela (el mismo que el 24 de septiembre le retiró de la cadera su prótesis infectada) comenzó a intervenir al rey para implantarle una prótesis definitiva. 

La reina llegaba en torno a las 12.45 horas al centro médico directamente desde el aeropuerto madrileño de Barajas, tras completar un viaje a Nueva York durante el que visitó una escuela en el Bronx y entregó la Medalla de Oro del instituto que lleva su nombre al actor Antonio Banderas y a la exsecretaria de Estado de EE UU Hillary Clinton. Ya por la tarde, salió acompaña del príncipe Felipe. "Tenemos ganas de que se recupere rápido. Está con animo de hacerlo lo antes posible. Con buen espíritu y buen humor. Estamos muy contentos", dijo este último.

La infanta Pilar, hermana mayor del rey, se encomendaba a lo divino y pedía a Dios que "guíe a los cirujanos" en la operación a don Juan Carlos y que "lo lleven a buen puerto". En declaraciones a Antena 3, con motivo de la inauguración este viernes del Rastrillo Nuevo Futuro, doña Pilar ha señalado que le ha encontrado "animado".

A su juicio, "lo único malo es que hay bacterias hospitalarias y le ha tocado —al rey— la mala suerte de que le ha cogido una" y ha aseguraba que los dolores que don Juan Carlos padeció este verano fueron por la artrosis, "antes de la operación".

Un cirujano de primera

Miguel Cabanela, el médico encargado de la intervención, de origen gallego, estuvo acompañado de nuevo por Robert Trousdale, su colaborador habitual en los EE UU. Ambos le retiraron en septiembre la prótesis de cadera que le había causado una infección y los dos han abordado este jueves la colocación del implante definitivo en la cadera izquierda, solventada ya la infección gracias a un tratamiento intensivo con antibióticos.

Desde su última operación, el jefe del Estado ha podido moverse, siempre ayudado por muletas, gracias a una prótesis provisional, lo que le ha permitido mantener una agenda de trabajo restringida, con ocho audiencias públicas, todas en el Palacio de la Zarzuela, salvo una colectiva en el Palacio del Pardo.

Esta es la decimocuarta operación por la que pasa a lo largo de su vida y la sexta en los dos últimos años, en concreto desde que el 14 abril de 2012 el traumatólogo Ángel Villamor le colocó su primera prótesis en la cadera derecha tras una caída accidental durante un viaje privado a Botsuana.

Ha sido la decimocuarta operación por la que pasa a lo largo de su vida y la sexta en los dos últimos añosVillamor tuvo que intervenirle nuevamente, el 27 de abril del mismo año, para solventarle una luxación en la misma cadera. No fue la última operación de cadera aquel año, porque el 23 de noviembre entró otra vez en el quirófano para implantarle otra prótesis en la cadera izquierda, desgastada por la artrosis.

Ya en 2013, el monarca fue operado otra vez, el 3 de marzo, para solucionarle una doble hernia discal; se encargó el cirujano Manuel de la Torre Gutiérrez. La última operación hasta ahora data del 24 de septiembre, ya en manos de Cabanela, para tratar la infección que le había provocado la prótesis colocada apenas un año antes.