«Somos una democracia tutelada por el Ejército»
Joan M. Perpinyà. (Jorge París)
Perpinyà pide más derechos y anuncia cuál será la reacción ante los 18 expedientes anunciados por el Gobierno: «Contestaremos».

Han conseguido que 3.000 guardias civiles uniformados griten en las calles de Madrid «Zapatero, embustero». ¿Llevaban razón?

No había 3.000 guardias civiles gritando «Zapatero, embustero». Había 13.000 personas entre guardias, familiares y amigos. No se puede saber quién gritaba, pero el sentimiento es que Zapatero nos ha engañado; nos ha fallado.

¿En qué les han engañado?

Va a terminar la legislatura sin que se apruebe un nuevo régimen disciplinario, sin que tengamos derechos constitucionales y sin que haya asociacionismo profesional, como se nos prometió.

Desde el PSOE se esgrime que les han subido generosamente el sueldo…

La generosidad es discutible. Es cierto que nos han subido el sueldo un 10,5% más que el IPC, y también es cierto que a la Policía Nacional se le ha subido más aún.

¿Alguien del PSOE les prometió la desmilitarización de la Guardia Civil?

Y públicamente. Fue Jesús Caldera. En nuestro congreso el 20 de enero de 2004 dijo que se desmilitarizaría progresivamente.

¿Son partidarios de la desmilitarización?

Nosotros creemos que los funcionarios de policía deben ser civiles, como en los países más avanzados del mundo. En Europa hay cinco excepciones, que son Francia, Italia, Portugal, Holanda y nosotros. En ningún otro lugar ocurre.

¿La desmilitarización implicaría la desaparición de la Guardia Civil?

La Policía Nacional se desmilitarizó cuando era Policía Armada y no ha desaparecido. Alguien tiene que seguir haciendo los trabajos de policía en el ámbito en el que lo hace la Guardia Civil. Se llamará como sea, pero nosotros no hemos salido de uniforme para que la Guardia Civil desaparezca.

¿Sería lógico que hubiera dos cuerpos de policía idénticos con nombres distintos?

Si hubiera dos cuerpos de naturaleza civil tendrían que acabar unificándose. No hay nada que se coordine mejor que lo que está junto.

¿Persiste la descoordinación entre la Policía y la Guardia Civil pese al mando único?

Absolutamente. Lo que tenemos ahora es un director general a media jornada.

¿Ha recibido el Gobierno presiones del Ejército para que deje como está a la Guardia Civil?

Venimos de una dictadura militar. Los militares del Ejército de Tierra no se hacen a la idea de que ya no pintan nada en la Guardia Civil. Lo que se necesita es que el Gobierno coja a los 300 tenientes generales del Ejército y les obligue a escribir mil veces «soy un funcionario más». O somos una democracia o una dictadura o una democracia tutelada, que es lo que yo creo que somos.

De momento, hay 18 expedientados, uno de ellos usted. ¿Fue temerario pedir a los guardias que se manifestaran de uniformes?

Fue desesperación. Yo no les pedía a los guardias que se manifestaran de uniforme; los guardias nos han exigido que lideráramos esta protesta. No se reúne a 3.000 personas de toda España que se juegan el pan de sus hijos si no hay motivos poderosos.

Por lo que parece, quieren darles un escarmiento...

Un alto cargo de este Gobierno me ha dicho que hay quien cree que puede solucionar el problema de la Guardia Civil con mano dura. No estamos en los ochenta. Hoy el que aplica mano dura se queda sin mano.

¿Cuál será la reacción de su asociación?

Haremos lo que mandan las bases. Contestaremos. No es una amenaza. Los guardias piden salir a la calle, y yo no voy a frenarlos.

Bio

Nació el 24 de diciembre de 1973 en Palma de Mallorca. Ingresó en la Guardia Civil en 1992. En 1998 se adhirió a de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC). Secretario estatal de comunicación desde 2003, en septiembre de 2006 fue elegido secretario general de la asociación.