Arrestan a 18 prófugos de la ‘kale borroka’ en Bilbao
La Ertzaintza, ante los simpatizantes de Jarrai y Haika. (Efe)
La Ertzaintza arrestó ayer a dieciocho de los diecinueve miembros de Segi que permanecían huidos desde mediados del mes de enero, cuando el Tribunal Supremo declaró terroristas tanto a esta organización juvenil como a Jarrai y Haika.

Las detenciones se produjeron en el frontón de La Esperanza, en el Casco Viejo de Bilbao, donde los condenados –acusados de participar en actos de kale borroka– se concentraron junto a centenares de simpatizantes y destacados dirigentes de Batasuna, como Arnaldo Otegi o Joseba Permach.

Antes de que se entregaran, los agentes impidieron que centenares de jóvenes se manifestaran por las calles de la capital vizcaína en respuesta a un llamamiento de Segi, después de que el Departamento de Interior del Gobierno Vasco prohibiese el acto.

Aunque no presentaron resistencia, los imputados decidieron no salir del recinto, por lo que obligaron a la Ertzaintza a identificarlos y sacarlos uno a uno. Tras permanecer toda la tarde en dependencias policiales, fueron trasladados a la cárcel de Basauri (Vizcaya).

Uno de los imputados, Ibon Meñika, declaró antes de ser arrestado que la sentencia del Supremo va en contra de la juventud «combativa y comprometida» y solicitó el apoyo de los vascos.

El Tribunal Supremo estimó el pasado 19 de enero que Jarrai, Segi y Haika eran organizaciones terroristas y no meras asociaciones ilícitas, como consideró en 2005 la Audiencia Nacional, que tras conocer esta resolución ordenó detener a 23 miembros, de los cuales cuatro fueron arrestados en días posteriores. El único joven que permanece actualmente en paradero desconocido es Gorka Betolaza Villagrasa.

Críticas por el uso del himno nacional

El portavoz en el Congreso del PSOE, Diego López Garrido, criticó ayer domingo la «actitud dictatorial» del PP al «apropiarse» del himno nacional durante la manifestación contra el terrorismo del sábado en Madrid. Concentración en la que se vulneró «el espíritu» de una norma dictada en el Gobierno de José María Aznar para limitar el uso del himno en «momentos representativos de la unidad de España y evitar usos partidistas». Ángel Acebes, secretario general del PP, instó al presidente a escuchar «la voz de la calle».