Jaguar
El nuevo Jaguar (Reuters) Reuters

La Comisión Europea va a presentar hoy su estrategia de reducción de CO2 para los coches.

En ella se realizan propuestas para reducir en un 25% las emisiones en el sector de los transportes.

La novedad es que la Comisión quiere que de este 25% un 18% sea responsabilidad directa de los fabricantes de vehículos.

El 7% restante se obtendría gracias al mayor uso de los biocombustibles y a la fabricación de neumáticos más avanzados.

Presión sobre los fabricantes

El compromiso político ha aumentado a medida que ha quedado claro que los fabricantes de automóviles no alcanzarán voluntariamente el objetivo al que se comprometieron en 1998 de reducir las emisiones a 140 g/km para 2008/2009.

De hecho, el Comisario de Medio Ambiente Stavros Dimas quería que el recorte del 25% (pasar de los 162 g/km de 2005 a los 120g/km) fuera responsabilidad exclusiva de los fabricantes, pero tuvo que rebajar sus expectativas, asegura la BBC, por las presiones de la industria automovilística alemana y del Comisario de Industria Guenter Verheugen.

¿Coches más caros?

La industria se ha apresurado a señalar que la imposición de estas medidas podría elevar el precio de los vehículos.

Las potenciales consecuencias pueden ser grandes dado que los costes extras estimados son sustanciales

"Las potenciales consecuencias pueden ser grandes dado que los costes extras estimados son sustanciales (oscilarían entre los 600 y 2.500 euros por coche para llegar al nivel de 130g/km para 2012)", dijeron analistas del Deutsche Bank en una nota, refiriéndose al objetivo que ha barajado la Comisión Europea.

Las compañías de coches y las centrales eléctricas automotrices de Alemania se han quejado de que Bruselas no debería cargar el peso medioambiental sólo en los hombros de los fabricantes de coches, advirtiendo de que miles de empleos corren peligro si se acaba el mercado europeo para los todos los coches que no sean pequeños.

La Comisión dice que el objetivo de 120g/km es necesario para alcanzar los compromisos de la UE con la reducción de los gases de efecto invernadero que marca el Protocolo de Kioto.

El sector del transporte espera contribuir con un 10 % de reducción en las emisiones de CO2 para el 2012 con los objetivos de la UE.

Precios altos

Los fabricantes han recortado las emisiones de CO2 en los coches por encima de un 12% desde 1995, pero se lamentan de que hay pocos incentivos tributarios para los coches pequeños en un momento en el que los consumidores europeos eluden los vehículos "verdes" y desde luego no pagarán una cantidad extra por ellos.