Las 415 muestras de carne de cerdo que fueron analizadas durante la campaña 2012-2013 de sacrificio de ganado porcino con el objetivo de descartar la presencia de triquina dieron negativo, según ha informado este lunes la Dirección General de Salud Pública y Consumo en un comunicado.

En concreto, se estudiaron 396 muestras de carne de cerdos en Mallorca, 12 de Menorca, cuatro de Ibiza, y tres de Formentera para determinar la presencia de la triquinosis, que es transmitida por la carne de cerdo cruda o poco cocinada y los embutidos no sometidos a tratamiento térmico.

La Dirección General de Salud Pública y Consumo ha activado hasta el mes de marzo la campaña de sacrificio de cabezas de ganado porcino para el consumo doméstico privado con el objetivo de controlar las medidas sanitarias de los sacrificios de los cerdos.

La triquinosis es una enfermedad parasitaria sobradamente difundida a nivel mundial que se transmite por los alimentos. Concretamente, es transmitida por la carne cruda o carne poco cocinada y los embutidos no sometidos a tratamiento térmico como la sobrasada, longaniza, carne o tocino.

Los compromisos adquiridos por el Govern se basan en establecer medidas para que los cerdos sacrificados destinados al consumo doméstico familiar se sometan al análisis de triquina, con el fin de que no se consuman productos de riesgo hasta la obtención del resultado favorable del análisis.

Además, controla que la carne que sale de los mataderos de las islas se haya sometido al análisis de detección de triquina y el resultado haya sido negativo, y que la carne que se comercializa en nuestra comunidad autónoma procede de establecimientos autorizados.