El exconseller insular de Territorio y exportavoz parlamentario de Unió Mallorquina (UM) Bartomeu Vicens ha aceptado una condena de cinco años y nueve meses de prisión -frente a los 19 años y tres meses que solicitaba inicialmente la Fiscalía- por encubrir hasta más de 600.000 euros que obtuvo de diversas recalificaciones, mientras era alto cargo del Consell de Mallorca, sirviéndose de la empresa Metalumba como tapadera, y que ocultó a las autoridades tributarias.

Tanto Vicens como el exvicepresidente de la institución insular Miquel Nadal, quienes han sido conducidos en un furgón policial desde el centro penitenciario de Palma, donde cumplen condena por otras causas de corrupción, se han sentado de nuevo en el banquillo en el marco de una de las piezas separadas del caso Son Oms, por la que Nadal se ha conformado con una pena de siete años de inhabilitación.

Junto a los dos exdirigentes de UM, la mujer de Vicens, Antònia Martorell, ha alcanzado un acuerdo con las acusaciones por las que será condenada a dos años de cárcel; el contable Tomás Martín y el empresario John Leaners, a 11 meses de prisión. Por su parte, le ha sido retirada la acusación a la considerada testaferro de Vicens, Elisabeth Diéguez, mientras que para el abogado Jaime Montis la Fiscalía ha solicitado el sobreseimiento por su estado de salud.

Los procesados han reconocido de este modo haber incurrido en delitos de cohecho, prevaricación administrativa, tráfico de influencias, contra la hacienda pública, falsedad en documento mercantil y blanqueo de capitales.