La morosidad de los bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito que operan en España subió en septiembre hasta el 12,68%, su tasa más alta en los más de 50 años que lleva el Banco de España recopilando estos datos.

A cierre de septiembre, los créditos morosos que soportaba el conjunto del sistema financiero español alcanzaban 187.830 millones de euros, un incremento que se debe a la situación económica y al elevado desempleo, pero también al efecto de las reclasificaciones crediticias exigidas por el Banco de España a las entidades.

La cartera crediticia conjunta de todas las entidades financieras se redujo en septiembre hasta 1,481 billones de euros, por debajo de los 1,490 billones de agosto.

El volumen de créditos dudosos alcanzó 4.116 millones de eurosRespecto a septiembre de 2012, el volumen de créditos morosos, que se consideran así después de tres meses consecutivos de impago, ha aumentado en 5.604 millones de euros, ya que entonces sumaban 182.226 millones de euros y el porcentaje de mora se encontraba en el 10,71%.

La mora de los establecimientos financieros de crédito (EFC) —entidades que principalmente conceden financiación para comprar automóviles, muebles, televisores y otros bienes de consumo— batió su propio récord y alcanzó por primera vez el 11,64%.

El volumen de créditos dudosos alcanzó 4.116 millones de euros, por encima de los 4.020 millones de agosto.

En el último año, la tasa de morosidad de los EFC ha subido casi dos puntos porcentuales, pues hace un año, en agosto de 2012, era del 9,71 %.

Aunque el Banco de España no desglosa las tasas de morosidad según el tipo de entidades, con excepción de los EFC, sin contar con ellas, bancos, cajas y cooperativas registraron un volumen de créditos dudosos de 182.206 millones de euros, 6.877 millones de euros más que en agosto.

La cartera crediticia de estos tres tipos de entidades era de 1,427 billones de euros a cierre de agosto, también por debajo de los 1,433 billones de julio.

Esto arroja una tasa de mora del 12,77 %, por encima de la del conjunto de las entidades —incluidas las EFC—, ya que suele superarlas ligeramente por la mayor estabilidad en la evolución de la mora de estos últimos.