El Instituto Español de Oceanografía (IEO) ha conseguido filmar el volcán submarino de El Hierro, desde la base hasta la cima, gracias a una cámara robotizada cuyas imágenes muestran con todo detalle la magnitud de la erupción de 2011 y cómo, pasados dos años, la vida va recuperando su espacio.

Las imágenes se captaron el lunes pasado, en siete inmersiones de 30 minutos de grabación efectiva cada una realizada por un robot submarino controlado desde el buque del IEO Ángeles Alvariño, durante la segunda campaña científica Vulcano El Hierro.

Comienzan a verse crustáceos y numerosos peces, que se han adaptado al nuevo hábitat El IEO ha difundido este viernes a través de la web de la campaña (www.vulcanoelhierro.es) un resumen de cuatro minutos y medio de cómo se encuentra en estos momentos el primer volcán submarino que la ciencia española ha podido estudiar desde el mismo momento de su gestación.

Las grabaciones abarcan desde una profundidad de 330 metros, hasta la cima del cráter principal, y permiten contemplar las ingentes cantidades de lava expulsadas o los cientos de bombas volcánicas que se fueron depositando en el fondo tras flotar brevemente sobre la superficie, en aquellos días en los que los vecinos La Restinga miraban asombrados un mar burbujeante.

El vídeo confirma el gran desastre natural que produjo en un primer momento la erupción en el Mar de Las Calmas, donde borró casi cualquier muestra de vida en un amplio perímetro, pero no toda. De hecho, se observan corales y esponjas de crecimiento lento que los propios responsables de la campaña describen como "supervivientes de la erupción".

Ascendiendo por la ladera del volcán, comienzan a verse crustáceos y numerosos peces, que se han adaptado al nuevo hábitat y han encontrado refugio en las numerosas oquedades de la lava.

También se aprecia la presencia en la zona de bivalvos que han sacado provecho del enriquecimiento de esas aguas que ha provocado la erupción (además de dióxido de carbono y azufre, el volcán expulsó grandes cantidades de compuestos de hierro que han fertilizado la zona).