Los sindicatos y las empresas del servicio de limpieza viaria y jardinería de Madrid llevan reunidos en negociaciones maratonianas este viernes y sábado para tratar de poner fin a la huelga de limpieza en la ciudad —que lleva ya 12 días— sin que hasta la fecha haya visos de acuerdo entre ambas partes. Mientras tanto, la empresa pública Tragsa se ha hecho cargo desde la madrugada de este sábado de la limpieza de las calles de la capital, donde las montañas de basura siguen acumulándose.

Se están dando pasos atrás en la negociación, en lugar de hacia delante El último desencuentro ha sido el rechazo de los sindicatos a la propuesta de las empresas de no acometer los 1.134 despidos previstos a cambio de rebajas salariales y de un expediente de regulación temporal de empleo (bajas temporales). "Plantean la congelación de antigüedades, quitar pluses, abrir excedencias voluntarias durante 10 años...", ha enumerado uno de los portavoces sindicales en un receso de la reunión. Esto obligaría que renegociar el preacuerdo alcanzado este viernes.

Tras analizar esta propuesta de la patronal, los sindicatos del servicio de limpieza la rechazaron: "Implicaría decirle al trabajador que trabaje por un 40% menos de salario", ha indicado el secretario general de la Federación de Servicios de UGT en Madrid, Roberto Tornavillas. Félix Carrión, de CC OO, señaló por su parte que no han aceptado esta última oferta porque se están volviendo a tratar temas que este viernes estaban cerrados y que, por tanto, "se están dando pasos atrás en la negociación, en lugar de hacia delante".

Negociación estancada

Según el secretario de la Federación de Servicios Públicos de UGT, Moisés Torres, se trata de un "momento de mucha dificultad". "No somos capaces de llegar a un acuerdo sobre los 1.134 despidos", ha reconocido. También ha explicado que han "mandado al personal a los puestos de trabajo (para cumplir los servicios mínimos) por lo que pudiera pasar".

El plazo para negociar el ERE vence a las 00.00 de la noche de este sábado, que es cuando se pondrían en marcha estos Expedientes de Regulación de Empleo, aunque ambas partes pueden seguir reuniéndose para negociarlo. Los sindicatos, por su parte consideran que la patronal está alargando el proceso de negociación para llegar a la medianoche sin acuerdo y hacer efectivos los ERE.

Antes de entrar en la reunión, la posición de los sindicatos era clara: "No volveremos a trabajar hasta que no quede un solo despido", dijeron los representantes sindicales este sábado.

Lo que proponen las empresas

Según ha detallado el secretario general de UGT-FES, Roberto Tornamira, las concesionarias ofertaron eliminar los 1.134 despidos con la contrapartida de ejecutar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de un mes y medio por año para cada trabajador durante cuatro ejercicios.

Para los empleados de la limpieza, se plantearon además rebajas salariales, pérdida de pluses y la congelación de la antigüedad, lo que, a juicio de Tornamira, sería "inaceptable" porque supondría "reabrir aspectos que se cerraron este viernes", cuando se pactó una congelación salarial para los próximos cinco años.

En el caso de los empleados del mantenimiento de jardines, las concesionarias proponen reducciones salariales de unos cien euros al mes —1.200 euros anuales—, algo para los sindicatos supone trasladar a los trabajadores la rebaja establecida a las empresas por el Ayuntamiento en las nuevas contratas. "Es como decirle al trabajador que trabaje pero con un 40% menos de salario", ha sentenciado.

La última oferta también incluye la posibilidad de que los empleados se acojan a bajas voluntarias con una indemnización de 28 días por año trabajado con un tope de 20 mensualidades, así como la opción de pedir excedencias de diez años con una indemnización del 75% del salario bruto anual o de cinco con una paga del 30 por ciento. A juicio del representante de UGT, estas dos propuestas sí serían positivas, pero han insistido en que todavía queda mucho por negociar.

La insistencia de los sindicatos

Antes de acudir a la reunión, que tiene lugar en la sede de la Inspección de Trabajo de Madrid, los representantes de CC OO, UGT y CGT advirtieron de que no habrá pacto si las empresas mantienen un ERE.

El responsable de Saneamiento Urbano de CC OO en la Comunidad de Madrid, Félix Carrión, indicó también antes de que se produjese esta reunión que en ella se discutiría el número de despidos. Afirmó además que optarían por la vía judicial en caso de producirse despidos y, en cualquier caso, desconvocarían la huelga.

Desde Comisiones Obreras han asegurado que cualquiera que sea el resultado de esta reunión, se desconvocaría la huelga y los trabajadores de la limpieza volverían a trabajar este mismo domingo. Ha anunciado que los servicios de limpieza recuperarán su normalidad, de seguir el acuerdo, a partir de la noche del sábado al domingo.

¿En qué consistía el preacuerdo?

Horas después de vencer el ultimátum de la alcaldesa Ana Botella para que los sindicatos y las empresas pusieran fin a la huelga, las concesionarias y los representantes de los trabajadores llegaban a un preacuerdo sobre las condiciones que regirán el convenio colectivo, y que hacía que los sindicatos dieran por hecho que los empleados de limpieza podrían volver a trabajar este domingo.

Este pacto implicaba una congelación salarial durante cinco años (toda la vigencia del convenio de 2013 hasta el 2017), la amortización de puestos vacantes y el pago de los complementos productivos que quedaron atrasados del convenio anterior.

Se alcanzó en una reunión 'in extremis' que comenzó a las 18.00 horas de este viernes para tratar de desbloquear la situación generada en las negociaciones del convenio y como vía de solución al conflicto de la huelga indefinida en la limpieza viaria de la ciudad. El viernes, las empresas rebajaron los despidos de 1.134 a 296, pero los sindicatos rechazaron ese ofrecimiento y exigieron que no se produjese ninguna salida.

Los representantes sindicales se mostraron satisfechos por el acuerdo que implicaba que no hubiera rebajas salariales, aunque destacaron también el esfuerzo que supone una congelación salarial durante cinco años.

Tragsa cubre los servicios mínimos

Mientras tanto, el consistorio madrileño encargó a la empresa pública Tragsa que asuma los servicios mínimos de la huelga de limpieza. Fuentes del Ayuntamiento de Madrid explicaron a 20minutos que Tragsa empezaría a limpiar las calles de la capital el sábado con el personal necesario para cubrir los servicios mínimos de la huelga. Y así ha sido, comenzando alrededor de las 4.00 de la madrugada del viernes al sábado estas labores de limpieza de las calles de Madrid.

Tragsa empezó a limpiar las calles de Madrid este sábado con el personal necesario para cubrir los servicios mínimos Los trabajadores de Tragsa, que también se hallan envueltos en un proceso de ERE, indicaron el miércoles que se negaban a participar en las tareas de limpieza de Madrid. Por esa razón, la empresa pública tuvo que encargarle a la empresa de trabajo temporal Ranstad una selección a contrarreloj y "masiva"de trabajadores para cubrir plazas en la limpieza viaria en Madrid. Ranstad aseguraba que entregó una lista de candidatos, pero que Tragsa se encargó de la selección.

Según publicaban este viernes el diario El Mundo y el diario El País , solo 90 trabajadores de la filial pública habrían accedido a formar parte de este dispositivo, por lo que otros 110 habrían sido subcontratados por Tragsa para realizar las labores.

El Mundo afirmaba que Ranstad habría buscado trabajadores para entrar la madrugada del viernes al sábado por 85 euros. El Ayuntamiento asegura que Tragsa ha puesto a su disposición los servicios que se soliciten y no ha comentado esta información al considerar que se trata de asuntos internos de la empresa pública.

Varios candidatos a ocupar esos puestos confirmaban en declaraciones a Televisión Española que era la empresa de trabajo temporal la que les enviaba hasta ahí. Uno de los entrevistados aseguraba que les han llamado "para limpiar Madrid" y señalaba que se encuentra en el paro y que "algo hay que hacer". Otro de los candidatos explicaba que su salario iba a rondar los 90 euros.

El sindicato CC OO ha presentado una denuncia de urgencia ante la Inspección de Trabajo para que verifique si la empresa pública, con un proceso de despido colectivo abierto, ha contratado a operarios para cubrir servicios mínimos a través de empresas de trabajo temporal.

Escoltados por la Policía

El Ayuntamiento y el Ministerio de Agricultura pidió a la Delegación del Gobierno de la capital refuerzos policiales ante el temor de que se produjesen altercados cuando la empresa pública Tragsa asumió los servicios mínimos de la huelga de limpieza viaria. Algo que no ha ocurrido.

Tragsa ha contado con escolta y acompañamiento de la Policía Municipal y trabajará hasta cumplir los servicios mínimos, según ha explicado el delegado de Medio Ambiente, Diego Sanjuanbenito.

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