Las tres empresas concesionarias del servicio de limpieza viaria y jardinería de la ciudad que plantean un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) han ofrecido a los sindicatos reducir el número de despidos de 1.134 a 625 trabajadores, lo que supone rebajar casi a la mitad el número de empleados inicialmente afectados, con la intención de resolver el conflicto generado por la huelga indefinida y lograr su desconvocatoria.

Aparte, plantean un ERTE de un mes y un 12% de ahorro en costes, como sería la eliminación de acuerdos en centros de trabajo, jubilaciones, excedencias, bajas incentivadas y otras medias. Aparte, se contempla modificaciones de jornada y turno.

Sin embargo, los representantes de los trabajadores han rechazado la oferta de las concesionarias: "Nos parece peor que la oferta anterior. Antes solo proponían despidos, ahora echarían a menos gente a la calle, pero los que se queden estarán mucho peor, con bajadas de sueldo, un ERTE que les obligaría a ir al paro durante un mes, modificaciones arbitrarias de turno y jornadas... Pretenden que compensemos la reducción de despidos con bajada de sueldos. Es inaceptable", explica Moisés Torres, representante de UGT en el servicio de limpieza.

Sindicatos y empresa volverán a reunirse este miércoles Pese al rechazo de la oferta, ambas partes tienen intención de continuar las negociaciones en los próximos días. La próxima reunión entre sindicatos y empresas está prevista para el próximo miércoles. Además, los representantes de los trabajadores se verán este martes con la Inspección de Trabajo. En principio, el conflicto "va para largo porque no tenemos salidas", apunta Torres. En su opinión, "la única forma de que tengamos un acercamiento y de que se acabe la huelga implica que el Ayuntamiento medie para que las empresas retiren el ERE".

La semana pasada, las tres empresas concesionarias ya ofrecieron a los sindicatos reducir un 12% el número de despidos inicialmente planteado, a cambio de negociar fórmulas alternativas de ahorro de costes, lo que afectaría a unos 136 trabajadores.

Botella apunta a sindicatos y empresas concesionarias

Por otro lado, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha dicho este lunes que la huelga de limpieza viaria de la capital, a punto de cumplir una semana, no supone en estos momentos un problema de salubridad, pero ha expresado su deseo de que las empresas adjudicatarias y los sindicatos lleguen pronto a una acuerdo que ponga fin al conflicto.

"Desde el Ayuntamiento de Madrid velamos por el cumplimiento de los servicios mínimos", ha dicho también la alcaldesa, antes de instar a las empresas adjudicatarias a cumplirlos y a los sindicatos a que paren los piquetes que están "destruyendo e impidiendo" la normal vida de los madrileños. Tras señalar que es un conflicto entre empresarios y trabajadores, Botella ha apuntado que desde el Ayuntamiento de Madrid van a velar por el cumplimiento de los servicios mínimos establecidos. Sobre las consecuencias que la huelga pueda tener, se ha limitado a decir que las empresas adjudicatarias tienen que cumplir los pliegos del contrato y que espera que así sea, como también espera que "lleguen pronto a un acuerdo".

Mientras tanto, el descontento de los comerciantes y vecinos comienza a ser ya más que evidente. "El Ayuntamiento ha hecho un contrato basura, ¡pues toma basura!", espeta la propietaria de uno de los tres kioscos de la Puerta del Sol, al expresar su deseo de anulación del contrato de los trabajadores de la limpieza viaria y de jardinería de la capital de España, para que los encargados "hagan uno mejor".

En nuestro país ya nos contaron que Madrid tiene mucha porqueríaMientras, en tres de las esquinas la céntrica Plaza Mayor, tres mujeres muy diferentes advierten la suciedad: una china se ve obligada a recurrir a una improvisada máscara de papel de periódico, para evitar el hedor; una ecuatoriana disfrazada de Minnie comenta las razones de la huelga con unos turistas, y una española discute con un barrendero ("oiga, por favor, limpie la calle, que está muy sucia").

Aún así, todavía hay voces que se muestran a favor de los paros, como un empleado de un kiosco se solidariza con los huelguistas, que "tienen derechos", aunque reprueba la actitud de quienes vacían las papeleras, un gesto que "hace polvo" a los comerciantes.

Todos los turistas coinciden en que venían prevenidos, gracias a la televisión y a Internet.

"No me lo imaginaba tan mal"

Por ejemplo, procedente de Francia, una universitaria de intercambio admite que, si bien estaba "avisada" por su tutor, no se lo imaginaba "tan mal". "En nuestro país, nos contaron que Madrid tiene mucha porquería", reconoce una pareja de belgas, antes de relatar que unos compañeros, decepcionados, tuvieron que abandonar su apartamento en Embajadores, debido a la acumulación de desechos en la calle.

Dos amigas de Andalucía y Lanzarote, que sienten que la basura les llega "hasta las rodillas", animan a los políticos a que se pongan "una mano en el pecho" y a que piensen en las "pobres criaturas" que ven su sueldo reducido "en un 40%".

Por otro lado, en el Congreso de los Diputados, PP, PSOE y UPyD han solicitado a la alcaldesa que medie en el conflicto para poner fina a la huelga "cuanto antes".

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