María Tránsito: "Gracias al maíz puedo tener mi pequeña tierra, cultivarla y vivir en mi país"

María Tránsito, agricultora guatemalteca especializada en el cultivo de maíz.
María Tránsito, agricultora guatemalteca especializada en el cultivo de maíz.
OXFAM-INTERMON

Un producto modesto y básico como el maíz permite a María Tránsito vivir donde siempre ha querido vivir: en La Lupita, una pequeña comunidad campesina situada al norte de Guatemala. María, como muchas otras mujeres de la zona, es ahora la feliz copropietaria, con su marido, de un pedazo de tierra en la que cultivar alimentos, prosperar y vivir de forma digna, dejando atrás los largos años de exilio en México.

El éxito de esta pequeña comunidad gira alrededor del cultivo de este cereal, sagrado para los mayas y básico para la alimentación en América Latina. Un éxito fruto del esfuerzo de estos campesinos y del empeño de ONGD como Oxfam Intermón, que este jueves ha lanzado la campaña 'Alimentos con poder', con la que pretende explicar y concienciar sobre los proyectos alimenticios que sirven para mejorar la vida de las personas en países en vías de desarrollo.

En Guatemala, sólo el 8% de las mujeres son propietarias de tierras a pequeña escala. María, como otras mujeres pertenecientes a la organización Madre Tierra, lucha desde hace años por que este porcentaje suba. Más mujeres propietarias de pequeñas tierras supone, entre otras cosas, una fuente de ingresos segura, mayor independencia, mayor protección para imprevistos y, por encima de todo, la seguridad de no tener que emigrar para ganarse la vida.

"Aquí muchas mujeres han sido abandonadas por sus maridos", denuncia María, "y la mujer, ¿dónde va con sus hijos? No tiene dónde agarrarse. Ésa fue la lucha". Porque tradicionalmente las mujeres allí, en La Lupita, además de hacer las tareas del hogar y cuidar de sus hijos, también se encargan de las labores agrícolas, hasta ahora ni reconocidas ni remuneradas.

Una política gubernamental contraproducente

Hay obstáculos, claro. No todo es idílico. El Gobierno guatemalteco, como denuncia Oxfam, viene favoreciendo las exportaciones de materias primas a gran escala (para producir sobre todo biocombustibles) en detrimento de la producción de cultivos más modestos.

Los efectos de esta política gubernamental son muy negativos para las poblaciones rurales. Por un lado, las grandes empresas se hacen con el negocio de las tierras, desplazando a los antiguos pequeños propietarios, y por otro lado se obliga a la población de estas zonas a comprar maíz industrial, más caro y menos sostenible.

Guatemala es, principal e históricamente, una nación agrícola. Este país centroamericano ocupa el puesto 133 en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) que elabora la ONU. Además, casi un 15% de la población vive en situación de extrema pobreza y cerca de un 10% está en riesgo de acabar en la misma situación, según el Informe sobre desarrollo humano del año 2013.

  • Este artículo se enmarca dentro de la campaña 'Alimentos con Poder', de Oxfam Intermón. Puedes ayudar a que más familias que sufren hambre puedan cultivar alimentos con el poder de cambiar vidas. Si quieres saber cómo, visita: www.alimentosconpoder.org.
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