Depresión
Insomnio, tristeza y desmotivación son algunos de los síntomas de la depresión. GTRES

La depresión, o más exactamente la depresión clínica, es la segunda causa de discapacidad en el mundo. Así lo ha determinado un estudio realizado en Australia, que ha comparado el trastorno depresivo mayor (depresión clínica) con otras enfermedades y lesiones, y que publica Plos Medicine.

Las tasas y el ranking entre todas las causas de la discapacidad varían por país y por región. La tasa más alta se registra en Afganistán y la más baja en Japón y la depresión ocupa el primer lugar en América Central y el Sudeste Asiático. La discapacidad que genera la depresión afecta principalmente a las personas en sus años laborales y las mujeres más que los hombres.

Se pone de relieve que el trastorno depresivo es una prioridad de salud globalEn cambio, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la depresión es actualmente la tercera enfermedad en importancia causante de discapacidad en el mundo. La OMS prevé que en 2020 se convertirá en la segunda enfermedad con mayor carga social y que supondrá un 15% de toda la carga por enfermedad.

Los autores de este nuevo estudio, dirigido por Alize Ferrari, de la Universidad de Queensland y el Centro de Investigación de Salud Mental de Queensland (Australia), recopilaron la información pertinente de todos los estudios de investigación publicados sobre el trastorno depresivo mayor y la distimia, una forma crónica de depresión más leve.

Luego utilizaron herramientas matemáticas para calcular una medida estándar de la carga de la enfermedad: "años de vida ajustados por discapacidad " o AVAD , calculado mediante la suma de "años vividos con una discapacidad" o AVD y "años de vida perdidos debido a enfermedades específicas de muerte prematura" o AVP.

En algunos países y regiones, especialmente los de bajos ingresos, se habían publicado pocos estudios, y los autores tuvieron que sustituir los números reales con estimaciones razonables para calcular estas variables.

Sus resultados, según los investigadores, no sólo ponen de relieve el hecho de que los trastornos depresivos son una prioridad de salud global, sino también que es importante entender las variaciones en la carga por trastorno, país, región, edad, sexo y año en el establecimiento de objetivos de salud mundiales.