El extesorero del PP Álvaro Lapuerta se ha negado a declarar ante el juez Pablo Ruz por la contabilidad B en el partido por su delicado estado de salud, pero ha afirmado que cuando mejore lo hará y aportará datos a la investigación y que en sus anteriores comparecencias dijo la verdad.

"Quiero solemnemente afirmar que no he tenido nunca un enriquecimiento ilícito", ha asegurado en un escrito de una página que ha leído ante el juez Ruz, en el que ha explicado "brevemente" las razones de acogerse a su derecho a no declarar.

No quiero que se entienda esta renuncia a declarar como falta de colaboración "Me acojo a mi derecho constitucional a no declarar e intereso a su señoría si se me permite explicar brevemente las razones de acogerme de momento a ese derecho", ha comenzado leyendo Lapuerta al juez de la Audiencia Nacional.

En el escrito, estas razones se dividen en tres partes, la primera de ellas sobre su delicado estado de salud —sufrió en abril una caída que le llevó a estar en coma—, que ha esgrimido como argumento principal para no declarar. "Los médicos me han dicho que mis secuelas vasculares suponen un riesgo serio si me someto a situaciones de tensión o fatiga mental y solo mi presencia aquí ya me lo supone", ha dicho al respecto. Ha añadido que su mujer, sus hijos y el médico le han desaconsejado que sufra ese riesgo "que, al parecer, es elevado, al menos de momento, aunque todo apunta", ha añadido, a su "pronto restablecimiento".

En segundo lugar, ha explicado que ha "intentado" tener sesiones de trabajo con su abogado "sobre este proceso y sus hechos". "Él, profesional en el que confío, me afirma que no estoy de momento en condiciones de entender el alcance del proceso ni perfilar sus hechos. Él me desaconseja que en este momento declare y yo atiendo a su opinión", ha indicado.

La tercera explicación se ha referido a su voluntad de colaborar en la investigación del juez Pablo Ruz sobre la supuesta contabilidad B en el PP. "No quiero que se entienda esta renuncia a declarar como falta de colaboración. Todo lo contrario, en cuanto esté algo restablecido, pueda y no haya riesgos, impulsaré mi declaración", ha leído.

Tercera comparecencia

Lapuerta, imputado en el caso Bárcenas, había comparecido el 7 de febrero ante la Fiscalía Anticorrupción y el 22 de marzo ante el juez Ruz sobre su imputación por la supuesta contabilidad B del PP. En ambas ocasiones afirmó que nunca había visto los papeles manuscritos atribuidos a Bárcenas, en los que se reflejaría la caja B del partido, y defendió que en la formación sólo existió una contabilidad.

En febrero, Lapuerta aseguró al fiscal que cuando fue tesorero del PP, cargo que ejerció de 1993 a 2008 —periodo en que Bárcenas era gerente de la formación—, las cuentas se llevaron conforme a la ley y que en el partido no hubo ninguna contabilidad paralela. Explicó que nunca había visto los papeles  manuscritos atribuidos a Bárcenas y publicados por El País, que reflejarían donaciones de empresarios y entregas de dinero a altos cargos del partido, y no reconoció los pagos que en ellos se muestran.

En la segunda ocasión se ratificó ante el juez en su primera declaración ante el fiscal Antonio Romeral y afirmó que no tenía más que añadir a ella. Durante su segunda comparecencia, miembros de la policía científica practicaron una prueba de escritura al extesorero, de 85 años, y luego el juez requirió documentos oficiales con su firma para contrastar la rúbrica con la que aparece a modo de visto bueno en los márgenes de los papeles de Bárcenas.

La declaración de Bárcenas

Bárcenas, a su vez, afirmó al juez que esos vistos buenos son suyos y de Lapuerta, extremo por el que iba a preguntársele este lunes al extesorero del PP. En este sentido, Bárcenas recalcó que las rúbricas de Lapuerta dejan de aparecer en los papeles a partir de junio de 2008, cuando pasó a sustituir a Lapuerta en la tesorería, pero un reciente informe pericial afirma que no se puede concluir que se trate de "visés" de Lapuerta porque son un simple garabato en forma de letra "v".

Bárcenas afirmó, además, que Lapuerta conocía de los donativos en metálico que hacían al partido los empresarios que aparecen en los papeles y que, de hecho, cada vez que había un donativo lo recibía "directamente" Lapuerta en presencia de Bárcenas.

Luego, añadió, "Álvaro Lapuerta subía a ver al presidente o al secretario general y le decía: 'Oye, ha venido a vernos tal persona, y nos ha entregado esta cantidad", según recoge la transcripción literal de su declaración judicial.

Algunos de estos empresarios que, según Bárcenas, acudieron a la sede del PP a entregar dinero en metálico a Lapuerta son Juan Miguel Villar Mir (OHL), Luis del Rivero (Sacyr Vallehermoso), Alfonso García Pozuelo (Constructora Hispánica) y José Mayor Oreja (FCC), aunque ellos no reconocieron al juez que las anotaciones que figuran con sus nombres en los papeles sean verídicas.