Thomas Lubanga
Thomas Lubanga en la vista pública en la Cámara I del tribunal internacional de justicia en La Haya. (Ed Oudenaarden / Efe) Ed Oudenaarden / Efe

La Corte Penal Internacional (CPI) confirmó el lunes los cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad contra el líder rebelde de la República Democrática de Congo (RDC) Thomas Lubanga Dyilo y estimó que la fiscalía cuenta ya con "suficientes pruebas" para poder empezar el juicio.

El juicio, el primero que celebrará este Tribunal desde su creación en 2002, tiene su origen en la acusación de la CPI contra Lubanga -como presidente del grupo rebelde Unión de Patriotas Congoleses (UPC)-, de reclutar para el ejército a menores de 15 años en la localidad de Ituri entre septiembre de 2002 y agosto de 2003.

Es el primer juicio que celebrará este Tribunal desde su creación en 2002

El juez Claude Jorda afirmó que hay "pruebas sustanciales" para confirmar la sospecha de que Lubanga, como jefe de las Fuerzas Patrióticas de la Liberación de Congo (FPLC) -rama militar de la UPC-, estuvo implicado en el reclutamiento "sistemático de un gran número de niños" para la contienda armada.

Lubanga, de 46 años y vestido con ropa tradicional africana de color verde, escuchó impasible la decisión de los jueces.

El líder africano, enviado a La Haya el 16 de marzo de 2006, negó además los cargos de los que es acusado.

Los utilizaba de escoltas

La fiscalía, que basa sus acusaciones en seis casos individuales de reclutamiento, acusó a Lubaga durante sus alegaciones en las audiencias de noviembre no solamente de usar a los niños soldados como guardaespaldas, sino de visitar personalmente los campos de entrenamiento y de "permitirles morir" en la contienda.

La acusación calificó a Lubanga como un "hombre con dos caras", al referirse a su faceta no sólo política, sino también militar, como jefe de las FPLC.

La CPI, instancia judicial de Naciones Unidas puesta en marcha en julio de 2002, funciona bajo la jurisdicción que le otorga el Estatuto de Roma, actualmente ratificado por 101 países.

La Corte, de carácter permanente, se creó para juzgar a individuos sospechosos de haber cometido crímenes de guerra y lesa humanidad, incluido el genocidio.