Juicio por las escuchas ilegales
La exdirectora del "News of the World" Rebekah Brooks, sale del Juzgado en Londres, Reino Unido. Los exdirectores del "News of the World" Rebekah Brooks y Andy Coulson, dos de los periodistas más poderosos del Reino Unido, se sentaron por primera vez en el banquillo de los acusados al inicio del histórico juicio por las escuchas ilegales practicadas en ese periódico. Tal Cohen / EFE

Los exdirectores del semanario inglés News of the World Rebekah Brooks y Andy Coulson, dos de los periodistas más poderosos del Reino Unido, se se han sentado este lunes por primera vez en el banquillo de los acusados al inicio del histórico juicio por las escuchas ilegales practicadas en ese periódico.

Durante la primera jornada del juicio se seleccionó al jurado de un proceso que, según el juez, puede durar meses Brooks y Coulson, ambos de 45 años, se personaron, junto a otros seis acusados, en la sala 12 del tribunal penal londinense de Old Bailey, que estaba abarrotado por docenas de abogados y al menos cincuenta periodistas repartidos en dos dependencias. Durante la sesión, el tribunal se dedicó a seleccionar al jurado que asistirá a un proceso que, según indicó el juez, puede durar meses.

Rebekah Brooks, que fue consejera delegada de News International, antigua filial británica del imperio de Rupert Murdoch, ahora News UK, se sentó junto a su esposo, Charlie Brooks, también imputado, mientras que el resto de los procesados se situó a su derecha.

Se espera que mañana empiecen los alegatos de la fiscalía, entre restricciones impuestas a la prensa e incluso a los parlamentarios británicos, a quienes se ha pedido que se abstengan de hacer comentarios sobre el caso para evitar interferencias.

Este juicio suscita un gran interés en el Reino Unido, sobre todo en círculos políticos y mediáticos, porque por primera vez se revisa ante los tribunales la cultura informativa de los llamados tabloides o periódicos sensacionalistas, los más vendidos del país y de gran influencia.

Además, el proceso puede salpicar al Gobierno británico, pues tanto Brooks como Coulson son amigos personales del primer ministro, David Cameron, de quien el segundo fue jefe de prensa, y al magnate estadounidense Rupert Murdoch, propietario del ya desaparecido News of the World, The Sun y The Times en el Reino Unido.

Brooks y Coulson se enfrentan a cargos de intercepción de comunicaciones por acceder presuntamente a buzones de voz de móviles Además de Coulson y el matrimonio Brooks, están acusados el exjefe de noticias del News of the World Ian Edmonson; el antiguo director gerente Stuart Kuttner, y Cheryl Carter, exayudante personal de Rebekah Brooks. También fueron procesados el exjefe de seguridad de News International Mark Hanna y el antiguo corresponsal de realeza Clive Goodman, de 56 años, quien ya fue condenado por las escuchas cuando el caso salió primeramente a la luz pública en 2006.

Brooks y Coulson afrontan cargos de interceptación de comunicaciones, concretamente, acceder ilegalmente a buzones de voz de móviles, entre 2000 y 2006 con Edmonson y Kuttner, así como de posibles sobornos a cargos públicos, de lo que también está acusado Goodman. Asimismo, Rebekah Brooks está acusada de obstrucción a la justicia en 2011 con Carter, por haber intentado eliminar archivos de News of the World, y con su esposo y Hanna por intentar ocultar a la Policía documentos y ordenadores relevantes al caso. Los ocho imputados, que están en libertad bajo fianza, niegan los cargos.

Tras investigaciones aisladas, el caso de las escuchas explotó en 2011, cuando se descubrió que News of the World, hermano dominical de The Sun, había pinchado de forma sistemática el teléfono de famosos y gente corriente, incluso víctimas de asesinatos, para obtener exclusivas.

La detención de varios empleados del rotativo llevó a que su propietario, Rupert Murdoch, lo clausurara el 10 de julio de 2011, mientras la Policía investigaba los pinchazos y pagos ilícitos a cargos públicos. El caso de las escuchas llevó a una revisión de las prácticas periodísticas en el Reino Unido por el juez Brian Leveson, quien, recomendó introducir un estatuto para la autorregulación del sector.

El inicio del juicio coincide con la reunión este miércoles del Consejo Privado de la reina Isabel II, que debe decidir si sanciona la propuesta de estatuto acordada por los tres principales partidos británicos, que incluye cuantiosas multas para los infractores.

Las empresas de prensa escrita a las que afectaría ese documento, pues la comunicación audiovisual ya está regulada, se oponen a la propuesta oficial por considerarlo una intervención política y han presentado una alternativa que, de momento, ha sido rechazada.