Hillary Clinton
Hillary Clinton, durante un acto en la Universidad de Des Moines, en Iowa (Foto: Reuters) Joun Gress / Reuters
La senadora demócrata y aspirante presidencial, Hillary Rodham Clinton, defendió el sábado su voto a favor de la guerra en Irak y aseguró que, de cara a los comicios del 2008, su partido necesita a un candidato firme en el tema de seguridad.

Durante una gira por Iowa, un estado clave para los precandidatos presidenciales, Clinton explicó que votó a favor de la guerra en Irak, poco antes de marzo del 2003, por los informes de inteligencia que recibió entonces el Congreso.

Si (los terroristas) pudiesen atacarnos de nuevo mañana, lo harían

"En la vida no hay vuelta atrás", dijo la ex primera dama ante activistas demócratas, al tiempo que aseguró que hubiese votado distinto si hubiese sabido lo que ahora se sabe sobre los argumentos esgrimidos para lanzar la guerra contra Irak.

Por otra parte, la senadora demócrata por Nueva York insistió en que su partido debe nombrar a un candidato presidencial que "pueda lograr la confianza del pueblo estadounidense para tomar las decisiones difíciles como comandante en jefe".

"Debemos estar preparados y luchar" contra los republicanos que atacan la imagen del Partido Demócrata en los temas de seguridad nacional, aconsejó la candidata.

Tras recordar los atentados del 11 de septiembre del 2001, indicó que EEUU debe mantenerse firme en la lucha contra el terrorismo, porque "si (los terroristas) pudiesen atacarnos de nuevo mañana, lo harían".

Clinton, que anunció su candidatura la semana pasada a través de internet, figura entre el creciente número de demócratas que aspiran a la candidatura presidencial de su partido para los comicios generales del 2008.

El próximo año, los demócratas afrontarán a un rival republicano "que será muy fuerte, quizá hasta belicoso", señaló Clinton, sin precisar nombre.

Entre los nueve precandidatos republicanos, sin embargo, el senador John McCain es quien más ha defendido el plan del presidente George W. Bush de enviar a 21.500 soldados adicionales a Irak, en lo que muchos críticos consideran como una escalada del conflicto.

En ese sentido, Clinton aseguró que la guerra en Irak es "un problema que quedará para el próximo presidente", aunque agregó que EEUU debe buscar la manera de propiciar un repliegue paulatino de las tropas estadounidenses en Irak.

Por ahora, la tarea del Congreso, bajo control demócrata, es crear la voluntad política para frenar la nueva propuesta de Bush, puntualizó Clinton.