Gabilondo, Mingote y Del Olmo
Gabilondo, Mingote y Del Olmo, Honoris Causa. EFE

Los periodistas Iñaki Gabilondo, Luis del Omo y Antonio Mingote fueron investidos Doctores Honoris Causa por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC).

En un acto celebrado en el Rectorado de la Universidad, en el campus de Móstoles, la URJC ha concedido esta condición académica a los tres nuevos doctores porque, según la Universidad "escribieron buena parte de la historia de la Comunicación en España".

En su discurso, Gabilondo, director de la segunda edición de los informativos de Cuatro, aseguró que recibía "este honor en nombre de un oficio que veo herido" y se refirió a los medios como un "artefacto necesario para fines de otro orden, político y/o económico".

Gabilondo citó como "estragos" la "telebasura, la radio-veneno, la banalización de la vida, la infantilización de destinatarios"

A su juicio, de esa circunstancia se derivan "la gran mayoría de los estragos que observamos en la comunicación", entre los que citó "la telebasura, la radio-veneno, la banalización de la vida, la simplificación de las cuestiones y la infantilización de los destinatarios".

La información, víctima de malos tratos

Además, Gabilondo afirmó que "la información es víctima de los malos tratos" y que en esas manos "morirá el oficio de periodista".

Añadió que "la ética se convierte en el parapeto que protege a los ciudadanos del poder de los medios, y a los periodistas de la voracidad económica o política".

Por su parte, el periodista y director del programa Protagonistas de Punto Radio, Luis del Olmo, habló de "los grandes retos de la sociedad", entre los cuales dijo que se encuentran "desde el terrorismo hasta la inmigración desordenada".

A su juicio, estos retos "deben enfrentarse desde la unidad, la buena fe, la grandeza moral, y en esta tarea la radio tiene un papel destacado, como punto de encuentro y como altavoz", aseguró.

Del Olmo hizo "votos por una España en que la comunicación social y la educación vayan de la mano, y sean verdaderamente liberadoras para el individuo y para la sociedad".

Para el humorista gráfico del diario ABC Antonio Mingote "el caricaturista de prensa no pretende convencer a nadie de nada sino, en todo caso, ayudar a comprender algo sin intenciones doctrinales ni apostólicas".

"La misión del humorista gráfico es la distraer, aclarar tal vez, dar alguna pista, iluminar algún escondrijo, revelar un dato oculto, en definitiva, hacer más tolerable el penoso trabajo de conocer la actualidad", afirmó Mingote.